Ir al contenido principal

Un viernes cualquiera, un bolígrafo azul, una respetable dama



Hacer cola es odioso. Aburre, cansa y en ciertas ocasiones, enferma. Sin embargo hacer cola con un buen libro en la mano puede hacer del evento un momento único. Se trata de un tiempo “muerto” que se puede aprovechar. Pues bien, las condiciones estaban dadas. A las 14:15 del viernes 15 de enero fui la última persona en sumarse a la fila de ciudadanos que esperaban que la oficina de la Alcaldía Municipal de la calle Colón abriera sus puertas.

A las 14:30 la cola comenzó a “entrar” a la oficina para convertirse en cuatro serpientes más cortas correspondientes a las cuatro ventanillas de atención al ciudadano.  De principio daba exactamente igual pararse en una u otra ventanilla, pura cuestión de azar. Me aposté en la fila de la ventanilla que estaba junto a la puerta de entrada mientras continuaba engullendo La zona muerta de Stephen King. Pasadas las 14:30 una respetable dama ingresó en el recinto y preguntó al general de los presentes si esa era la fila para el banco. Alguien le informó que si era para pagar, las ventanillas del banco estaban del otro lado de la oficina. Pese a la información, la respetable dama concluyó en voz alta que, como no sabía si debía pagar o no, iba a quedarse a hacer fila. Encontré prudente decirle que “mi cola” era para iniciar cualquier trámite y obtener una ficha para pasar a la siguiente ventanilla; no era para pagar. La respetable dama me agradeció y yo continué aprovechando el tiempo muerto.

Habrían pasado unos diez minutos cuando la primera queja de la respetable dama me sacó de las páginas (digitales) de mi lectura. “Esta señora que no viene, ¿cómo va a tardar tanto, si solo son dos cuadras? “. La señora en cuestión llegó enseguida, como llamada por la voz de la respetable dama. Venía sudorosa y con un puñado de archivadores amarillos en las manos. Además venía sonriente y al parecer, complacida de ver que la respetable dama estaba ya en la cola. Esto, seguramente, le ahorraría un tiempo precioso.

Después de las 15:55 comencé a impacientarme por la lentitud de la atención de la ventanilla 4. La zona muerta estaba interesantísima, pero yo tenía una cita para ir a la piscina con dos apuestos varoncitos que también esperaban impacientes. En fin. Continué leyendo, sin embargo la voz de la respetable dama volvió a interrumpirme una vez más. “Disculpe, ¿tiene un bolígrafo azul?” Reaccioné palpándome los bolsillos de la chamarra y el pantalón y le dije que lamentablemente no tenía ninguno. Bendita mi suerte, ¿qué hubiese sido de mí o de la respetable dama de haber encontrado yo un bolígrafo en mis bolsillos? 

Unos cinco minutos más tarde, la voz de la respetable dama comenzó a subir de tono. “¡Qué barbaridad! ¡He firmado la minuta con bolígrafo negro! ¡Tenía que ser azul!” Me preguntaba si aquello sería realmente una tragedia. Sin embargo la tragedia llegó después. La respetable dama se acercó hasta el guardia policial que custodiaba la entrada y que tuvo la mala suerte de prestarle un bolígrafo NEGRO. “Aquí tiene su bolígrafo. Por su culpa he arruinado la minuta. Yo le pedí un bolígrafo azul. ¡Mala conciencia!” ¿Mala conciencia? ¿De qué me perdí? Discúlpame un minuto, Stephen, pero tengo que mirar la cara de esta dama y La zona muerta tendrá que esperar. El guardia guardó el bolígrafo en el bolsillo del pantalón y le preguntó: “Disculpe, señora, ¿acaso yo le he dicho que firme?”. La pregunta tenía mucha lógica y siguió: “Usted me pidió un bolígrafo y yo se lo presté.” La respetable dama mostró entonces toda su respetabilidad, aquí vamos: “¡Maldito, malcriadote! ¡Yo le dije bolígrafo azul, azul y usted me ha dado uno negro!” Uno de los empleados de la Alcaldía, reconocido al instante por su chaleco amarillo, se acercó a la dama y le pidió que por favor se calmara y que realmente la culpa era suya por no tener un bolígrafo azul. “¡Atrevido! ¿Por qué me voy a calmar? ¡No me da la gana de calmarme y punto! ¡Usted no me va a venir a decir que me calme! ¡Si me da la gana de estar furiosa, estoy furiosa y punto!” Lo que vino después no tiene nombre. La respetable dama que había encontrado una interlocutora detrás de ella con la que siguió esparciendo su furia: “¡Ese maldito! ¡Si no tenía bolígrafo azul debía pues decirme, no me da la gana de darle y ya!, ¿cómo me va a hacer arruinar así el documento? ¡Con toda su maldad lo ha hecho ese maldito!” Y la cereza del postre: “¡Esta raza aymara maldita. Yo no soy racista, pero cuando se ponen así malditos, los odio”. T-E-X-T-U-A-L. 

No sé a qué raza pertenezco, lo que  me consta es que la sangre que corre por mis venas es roja y que hacer fila en ciertas ocasiones puede llegar a ser nauseabundo y repugnante.

Comentarios

  1. JesúsMaríaJosé, que dama más dinosauria (por decir lo menos). Como para clavarle un bolígrafo en la yugular. En fin, las filas suelen ser terribles cuando respetables damas de la era mesozoica esperan su turno.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Comentarios:

Entradas más populares de este blog

Segundo lugar en el concurso internacional de material didáctico del Alumniportal Deutschland

El Alumniportal Deutschland es un portal online que tiene como público meta a todas las personas en el mundo que hayan estudiado o trabajado en Alemania. Busca hacer que estas personas creen nuevas redes de contactos de todo tipo: cultural, científico, laboral, académico, de ocio, etc. El común denominador en todos los casos es la experiencia vivida en Alemania y la manera de mantenerla activa y de reproducirla a través de actividades diversas.
Desde hace varios años el portal de los exalumn@s de Alemania convoca a concursos internacionales para desarrollar propuestas, proyectos o ideas sobre temáticas actuales. Este 2017 el tema del concurso denominado Hands-on-project (Praxisprojekt) fue el de la Agenda 2030 y las metas globales de desarrollo sostenible. 
Después de dos meses de preparación de propuestas, hoy finalmente se dieron a conocer los resultados. El equipo conformado por Camilo Cárdenas (Venezuela) y por esta quirquincha servidora obtuvo el segundo lugar del certamen internac…

Soledad Chapetón: Die tapfere Bürgermeisterin von El Alto

Carmen Soledad Chapetón Tancara ist der vollständige Name der Bürgermeisterin von El Alto, sie ist aber als „La Sole“ bekannt. Am 25. Oktober wurde sie 37 Jahre alt und ist damit eine der jüngsten Politikerinnen am Kopf einer Stadtverwaltung in Bolivien. „La Sole“ gewann 2015 die Gemeindewahlen in ihrer Heimatstadt El Alto und ist seitdem die erste Bürgermeisterin von einer der größten Städten Boliviens. El Alto ist auch eine Stadt in der nicht nur die sozialen Bewegungen besonders mächtig und protestierend sind, sondern auch eine wachsende Großstadt voller Bedürfnisse und Forderungen aller Art. Ihre politische Herausforderung ist deswegen auffällig und sehr, sehr groß.   

Soledad Chapetón ist besonders stolz auf ihre Eltern. Luis Chapetón (Vater) und Dalila Tancara (Mutter), beide Aymara-Immigranten verließen ihre Heimatdörfer in den Provinzen Camacho und Pacajes auf dem bolivianischen Hochland, um ein besseres Leben für ihre Kinder in der Stadt zu schaffen. Sie zogen deshalb nach El …

Un 21 de febrero cualquiera

Si Evo Morales hubiese aceptado hace dos años que más del 50% -el 51,3% para hablar con exactitud- de los electores de Bolivia rechazó la modificación el artículo 168 de la Constitución Política del Estado (CPE) para habilitar una nueva repostulación presidencial; si hubiese sido capaz de reflexionar tan solo un poco y de mirar hacia atrás con una pisca de conciencia; si hubiese recordado que prácticamente entre lágrimas fue posesionado como presidente de los bolivianos hace más de una década y que fue capaz de canalizar el desencanto y la bronca de miles de compatriotas que no toleraron en ese entonces un gobierno más de los llamados partidos tradicionales, entonces quizás tendríamos mañana un 21 de febrero “cualquiera”, una jornada para festejar de verdad un triunfo democrático, una fecha que recordar como si se tratase del aniversario de un feliz acontecimiento.
Por el contrario, los atropellos que hemos sufrido desde el 21 de febrero de 2016 se han acumulado como carbones al rojo …