20 de junio de 2011

Es la historia de un "llamor"

Quien visita frecuentemente mi Blog, sabe que no soy afecta a publicar fotos personales (en las que aparece mi persona me refiero ;)), pero estas que van a ver (y espero a disfrutar) a continuación, valen la pena de la opinión pública.



 

Las imágenes de Es la historia de un "llamor" fueron tomadas por Anne Schwager en las instalaciones del Proyecto Luz de Esperanza ubicado en El Alto y que recibe el apoyo de la organización viSozial e.V.

Por cierto, ¿ya se hicieron fans de viSozial? También pueden seguirnos en Twitter @viSozial.

:D

6 de junio de 2011

Mi gusano pedagógico


No me falla la memoria. Cuando niña quería ser maestra. Por entonces no tenía mucha idea de lo que era la vocación. Me encantaba corregir los cuadernitos que me presentaba mi hermanita menor en nuestra escuelita imaginaria, preparaba dictados y me divertía escribiendo en la gran pizarra verde que alegró nuestros días de juego infantil. 

Mi abuela, Rosa Helena Guzmán de Villegas, fue maestra durante toda su vida, y me refiero a más de 30 años de servicio en una escuela fiscal de Oruro, el Colegio de Señoritas Donato Vásquez. Fue una excelente profesora, como me lo ratificó muchos años después una de sus alumnas. “Tu abuelita me enseñó a leer y a escribir”, me dijo y me llenó de orgullo y de nostalgia. Madre (de seis hijos), maestra (de muchas generaciones) y abuelita cariñosa como ninguna. 

Un poco de esa herencia corre por mis venas. Cuando me inicié como profesora de español en Alemania, lo hice un poco a ciegas, sin tener mucha experiencia y siguiendo en parte el instinto pedagógico que supongo, no todos tenemos. Un día como cualquiera, el vecino polaco que vivía al lado de mi casa, tocó a mi puerta y me preguntó si no conocía a alguien que pudiera darle clases de español porque quería comunicarse mejor con su novia chilena. “Yo”, le dije sin pensarlo mucho y me lancé a la aventura de la enseñanza-aprendizaje. No tenía ni siquiera un libro de texto, pero comencé a darle clases al alumno enamorado. De allí pasé a la Universidad Popular (Volkshochschule), empecé con un grupo de principiantes y con un libro de texto llamado Caminos, más no tenía. De pie frente al grupo de expectantes estudiantes y con una primera clase preparada al detalle, me fui haciendo maestra, fui aprendiendo a enseñar y a compartir una gran parte de mi persona con los/as alumnos/as. 

Lo primero que aprendí, fue a respetar a quien se tiene enfrente como aprendiz, primero porque no se trata simplemente de preparar una clase y repetirla como loro en el aula; se trata de intentar canalizar intereses diversos y de satisfacer necesidades heterogéneas cobijadas en un mismo lugar. Se trata de compartir un conocimiento y de hacerlo de la mejor  manera posible, sin importar el contenido de lo que se enseña. Así me dediqué a la enseñanza del idioma español como lengua extranjera con estudiantes alemanes en su mayoría, adolescentes y adultos en general. Entre las idas y venidas de este oficio, también me tocó echar chacoteros/as de mis clases, decomisar chanchullos, empapar lágrimas y verme en figurillas ante preguntas complicadas. 

Tras largos años de docencia del idioma de manera presencial, pasé a la docencia virtual aunque en otro campo: la comunicación intercultural. Si bien el entorno no es el mismo, la actitud debe ser la misma, la intención de hacer del aprendiz un participante activo de un proceso que yo llamo construcción colectiva del conocimiento. Ya sea presencial o virtual, aprendí también que enseñar es una gran responsabilidad, un compromiso humano y una forma maravillosa de cansarse sin remedio alguno. Ahora me he dado una pausa, porque además hacía falta, pero el gusano pedagógico ha comenzado a despertar y espero que me sea posible alimentarlo en un futuro no muy lejano.

Esto es lo que he aprendido mientras enseñaba y he aquí mi reconocimiento a los maestros y maestras de este país y del mundo, porque se trata de una labor harto compleja, gratificante y agotadora. 

2 de junio de 2011

Picoteo de fin de mundo


Si el fin del mundo se hubiese registrado el día 21 de mayo pasado (fue un sábado a todo dar, dicho sea de paso) tal como lo anunció el profeta postmoderno y fracasado Harold Camping, los/as bolivianos/as nos hubiésemos perdido 10 días inolvidables en la historia que nos ha venido a tocar.

La cereza va de postre, pero en este caso comienzo por las alturas. Si el 21 se hubiese terminado todo, incluido el Himalaya, el montañista boliviano Bernardo Guarachi y su hijo Eliot no hubiesen alcanzado –sin ayuda de oxígeno– los 8000 metros de altura del Cho Oyu, la sexta montaña más alta del mundo. Para quienes nos sentimos orgullosos/as de ser bolivianos/as fue un motivo de verdadero regocijo nacional.

Unos cuantos miles de metros por debajo de los 8000 del orgullo, nos cayó la deprimente noticia de que Bolivia tiene la conexión (de internet) a banda ancha más cara y lenta de la región, según reveló un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Sin embargo, esa no es razón que intimide a los/as blogueros/as y tuiteros/as confesos y recalcitrantes de este país, como se verá más adelante. 

Si el mundo se hubiese jubilado el 21 de mayo, las pupilas de los/as fanáticos/as bolivianos/as del fútbol de verdad se habrían ido al más allá sin haber visto el partido del año que protagonizaron el 28 de mayo el Manchester United y el Barcelona. El encuentro me confirmó que Messi no es de este planeta, que el Barcelona es el amo y señor de Europa y que el fútbol es una deliciosa locura. Un día más tarde Bolívar venció al La Paz FC y se convirtió en campeón nacional. Las comparaciones son odiosas, lo he dicho ya en alguna otra oportunidad, pero ni Bolívar es Barcelona ni Messi tiene clones. 

Y mientras el Barcelona le daba una paliza al Manchester United, la “tuitósfera” (proviene del vocablo Twitter y es el ambiente virtual al que las personas tienen acceso y la libertad de emitir mensajes –de TODO tipo– en no más de 140 caracteres) fue testigo del primer tuit de @ChespiritoRGB, el singular y entrañable Chavo del 8: “Hola. Soy chespirito. Tengo 82 años, y ésta es la primera vez que tuiteo. Estoy debutando. ¡Síganme los buenos!” Y por lo menos esta servidora lo siguió como lo hicieron otros 400 mil fanáticos/as en sólo unos cuantos días, todo un récord si nos olvidamos del suceso @charliesheen, quien lleva ya 4 millones y pico de seguidores/as.

Pero como no todo es virtual y el mundo sigue redondo y en órbita, el martes pasado –y tras una semana de idas y venidas del Tratado de 1904 entre Chile y Bolivia– el ministro de Defensa y Canciller en ejercicio de Chile, el “roto” Andrés Allamand, nos advirtió que las Fuerzas Armadas chilenas “están en condiciones de hacer respetar la vigencia de tratados internacionales”, todo un ejemplo de diplomacia el Sr. Allamand, estilo impecable y claro ¿qué más da vivir en democracia y llenarse la boca de integración ?. Pero, ¿rendirnos nosotros? ¡Que se rinda su abuela…! ¿No ve?

Entretanto, la “tuitósfera” boliviana vivió las 24 horas más movidas de los últimos días de mayo, mas no los del mundo. La película denominada #holarcenta protagonizada por la senadora electa de Santa Cruz “Centa Kid” y los #matoncitos masistas del Twitter. No hay mucho que pueda yo añadir a lo que ya otros colegas blogueros han informado y comentado, pueden leer los blogs de Pablo Rivero, del DogpuntoZero, del CamaradaPepe y del AngelCaido. Al margen de la bochornosa, desubicada y desafortunada (ignorante diría en una palabra) participación tuitera de Centa Rek, me atrevo a constatar que la "tuitósfera" boliviana es una red social inquietante por una parte y de respeto por la otra, un mundo virtual en el que es posible entablar amistades así como una herramienta “sociotecnológica” que vale la pena conocer antes de usar para no "autoperforarse".  

Y así, cuando mayo ya había terminado de irse con su malhabido fin de mundo, nos llega este junio sinvergüenza y sin darnos pausa alguna nos almorzamos las imágenes del ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi, "acusado por el atentado a la mutual judía AMIA de Buenos Aires con 85 muertos" compartiendo testera con el Presidente del Estado Plurinacional... ¡qué multivergüenza internacional!

Otras voces y palabras

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