31 de diciembre de 2010

2011

Se acaba. Faltan escasas horas para despedir el 2010. A veces se me hace difícil hacer un balance de lo acontecido, una especie de anuario como hacen los medios de comunicación. Ha sido un año intenso, eso sí que lo puedo asegurar; de reencuentros, de búsquedas, de laberintos, de días de sol y de nieve... de alegrías y tristezas, de recuerdos y vivencias que no se olvidan. Mi esposo y mis hijos me han dado en muchas oportunidades el empujón que me hacía falta para continuar o me han limpiado el parabrisas para poder ver mejor. Gracias a Dios por mi hermosa familia, por la sonrisa y los abrazos de mis pequeñitos; por el maravilloso papá que tienen. Siempre se dice, pero cuando uno se enfrenta a la tarea de construir un hogar, el desafío es grande y lo reasumimos como un propósito permanente y diario.

Espero el 2011 con mucha ilusión, con ganas de seguir teniendo sueños, con más ganas de seguir escribiendo y compartiendo.
Aquí te esperamos 2011, armados de sonrisas, mixtura de deseos, 12 uvas y mucha feicidad.

22 de diciembre de 2010

Retazos de navidad

De pronto, muy pronto, el año se nos acaba. Las calles en diciembre están más concurridas que nunca. Las tiendas y los cafés llenos de gente presurosa y ocupada, con una inmensa lista de obsequios por comprar. Parece que lo que se vaciara es el corazón.
Las calles en diciembre se llenan también de mendigos, de pobres, niños y mujeres, madres. Las esquinas dejan de ser lugares tranquilos, y se colman de manos extendidas y vacías; de impotencias y ojos cerrados.
Las noches de diciembre son un bullicio que no deja escuchar el verdadero llamado de la Navidad: amor, esperanza, fe y paz.

Navidad en la tierra de nadie

Llegaron al anochecer. Hacía frío y estaba nublado. Tan pronto como estuvieron listos salieron a dar un paseo. La medianoche se venía impecable y con ella la Navidad. ¡Otra vez de viaje!, pensaron y era inevitable.
Se sintieron nostálgicos y con especial tristeza. El lugar no les ofrecía mayor inspiración. Entre las sombras de la cordillera lejana, brillaban opacas un montón de estrellitas.
Cada quien recordaba para sí las navidades en casa, en compañía de padres y madres, hermanos e hijos, con muchas risas y caricias. Pero en aquel lugar reinaba el silencio, estaban solos y rodeados de nada. En medio de aquella tierra escucharon como eco la voz dulce de mujeres que cantaban. Asomaron a la iglesia del pueblo y el canto los atrajo aún más.
Se sentaron en la primera fila, los feligreses iban llegando todos en familia. Los más pequeños correteando unos tras otros, con francas carcajadas y ropas sencillas. Los viajeros tenían disipada la tristeza y la paz llegó pronto, cuando se fijaron que en medio del altar un hermoso niño les extendía las manos y les sonreía con amor, entonces dejaron de sentirse solos y compartieron en “familia” el milagro de la Navidad.

El abrazo

Cuando entró a su casa no encontró mucho. Sobre la mesa reposaban doce buñuelos calientitos y un tarro de miel. Todavía traía en sus retinas la imagen de los juguetes y de las vitrinas, de las lucecitas tintineantes y los obesos hombres vestidos de rojo.
Con paso lento y cansado, apareció en medio de aquel pequeño cuarto una mujer anciana y de pelo muy, muy blanco. Contempló a su pequeño y se llenó de gozo. ¡Feliz Navidad! pronunció con dificultad y el pequeño se arrugó entre sus brazos y entonces no necesitaba nada, nada que no fuera aquel abrazo y ese beso cariñoso y húmedo que la mujer había depositado entre sus ojos.
Se sentaron a la mesa y rezaron. Comieron muchos buñuelos con miel y se sintieron felices.

Una noche en Belén, un hermoso niño nació en un humilde portal. Entre pajas y harapos, no necesitaba nada que no fuera amor, esperanza y fe. Gracias, Jesús, por lo que nos has dado, por la alegría y la tristeza; por la soledad y la compañía… por todo lo que nos permites vivir y aprender, gracias.

Publicado en Presencia Juvenil a principios del siglo XXI.

15 de diciembre de 2010

¡Gracias familia venezolana!


No hizo falta que se subieran todos al avión, aquí los tenemos... también en el corazón.

A nuestras familias en Bolivia y en Venezuela, les deseamos una Feliz Navidad y un año nuevo cargado de sorpresas, de mucha salud, de más amor y bendición.


Ilustración: Robert Cárdenas, ¡gracias Bó!

10 de diciembre de 2010

Levanta vuelo la Mariposa en el agua

La Mariposa en el agua levantó vuelo el 25 de noviembre pasado y el primer aleteo ya está en línea, así que los/as espero aquí o allá o en mi otro blog, el que he dedicado a mis descalabros literarios en alemán y en español. Pero para no perder el hilo de este intento de prólogo de la Mariposa en el agua, quería decirles que se trata de un blog de recuerdos de mi última casi década en el exterior, entre España y Alemania y en los que algunos/as de ustedes seguramente encontrarán también algo que contar, así que los/as invito a convertilo en un blog de recuerdos compartidos y si no, pues ya saben que cada uno de sus comentarios obtendrá de mis labios una sonrisa segura.
Por si quedara la duda, este año ha sido el de mi arranque bloguero, gracias a todo/as los/as que me siguen y a los/as que se han tomado el tiempo de leerme y sobre todo, comentarme.

1 de diciembre de 2010

Enciclopedia musical: 6 tomos

Todavía sigo riendo. Quienes visitan mi blog se habrán dado cuenta -quizás- de que intento publicar sólo producciones "made in yo". Sin embargo esta vez la risa y la investigación enciclopédica me llevan a compartir con ustedes los seis tomos más divertidos que he encontrado de esta Enciclopedia Musical (compilación propia).

Índice
Tomo 1: Metafísica popular (Autor: Papirri de Bolivia)

Tomo 2: Cumbia epistemológica (Autor: Le Luthiers de Argentina)
Tomo 3: Cumbia filosófica (Autor: Los Wikipedia)
Tomo 4: Cumbia gramatical (Autor: Los Wikipedia)
Tomo 5: Cumbia matemática (Autor: Los Wikipedia)
Tomo 6: Cumbia geográfica (Autor: Los Wikipedia)

Bienvenidos/as al aprendizaje musical.
Tiempo de escucha total: 25 minutos.
Si se llegan a mirar estos contenidos sin emitir -por lo menos- una mueca que se parezca a una sonrisa, pues entonces recomiendo repasar los tomos por separado.

La compiladora.


 Tomo 1: Metafísica popular (Autor: Papirri de Bolivia)



Tomo 2: Cumbia epistemológica (Autor: Le Luthiers de Argentina)


Tomo 3: Cumbia filosófica (Autor: Los Wikipedia)


Tomo 4: Cumbia gramatical (Autor: Los Wikipedia)


Tomo 5: Cumbia matemática (Autor: Los Wikipedia)


Tomo 6: Cumbia geográfica (Autor: Los Wikipedia)


6 de noviembre de 2010

Rebelión ortográfica


La Real Academia de la Lengua Española y toda la rimbombancia de su nombre han anunciado hace un par de días que en diciembre próximo se publicará la nueva edición de la obra Ortografía de la lengua española y cuya última versión data de 1999. Al mismo tiempo han hecho conocer algunas de las novedades polémicas que esta obra contiene, por ejemplo la letra "y" ya no se llamará "i griega" sino "ye", las palabras guión y truhán dejarán de llevar tilde y las letras "ch" y "ll" ya no serán consideradas oficialmente como letras del alfabeto.
Según “loz rezponzablez” de la publicación y elaboración de la obra, “la nueva Ortografía es un proyecto ambicioso, resultado de una larga experiencia y fruto de reflexiones sobre sus fundamentos teóricos”. Dicen además, que se trata de una ortografía razonada, amplia y exhaustiva, coherente, simple, moderna y panhispánica. Me pregunto para comenzar, qué de ambicioso tendrá la decapitación de acentos y la tala indiscriminada de guiones. Pues bien, he aquí un par de argumentos para saborear esta tortilla de maravillas ortográficas.
¿Solo solo o solo sólo?
Lo único que diferencia a un militante de la soledad de uno que no lo es por tratarse de un adverbio abreviado, es la tilde. ¿Qué tal si nos agarra la musa y nos largamos a escribir algo como esto?: El amante bohemio y alcohólico empedernido estuvo solo solo esa noche. Escrito así, nunca sabremos si el/la escritor/a quiso enfatizar el estado de soledad del amante o si por el contrario, se refería a que aquel amante se quedó solo solamente esa noche.    
¿Cómo hacer ahora para identificar a un truhán si no tiene el acento que lo identifica? Y si de todas maneras da lo mismo escribir la palabra con o sin acento, ¿por qué mejor no le quitan de una vez el derecho a enmudecer amputándole la hache?: truanes. Y ¿qué de moderno tiene intercambiar la “q”, la “k” y la “c” en Iraq y Qatar? Si de establecer unidad lingüística se tratase, se podría haber determinado que ambos nombres propios se escribieron con “k” o con “c” (Irac y Catar o Irak y Katar). Que la palabra guión deje de llevar tilde me parece también una absurda aberración y una invitación a la flojera ortográfica que ya se practica sin desparpajo ni pudor alguno gracias a la era de las comunicaciones virtuales.
Aunque lo he intentado, tampoco entiendo por qué las preposiciones “ex”, “anti” y “pro” dejan de serlo para convertise en prefijos... ¡menuda ridiculez con aires de grandeza y sesuda intelectualidad ortográfica! ¿Será que ahora un exmarido pasará desapercibido por no cargar a cuestas el motivo de su separación? ¡Qué despelote! Ex-marido sin guión y guion –pobrecito–, despojado de su acento.
Rebelde y contumaz
Que la “realeza” y toda su lengua me disculpen o no, me da igual. A partir de la fecha me declaro rebelde ortográfica y mi campaña comienza hoy con toda la artillería abecedaria digna de un crucigrama gigante. Así que declaro, que a mis alumnos/as de castellano continuaré enseñándoles que la “y” se llama “i griega” y que por preciosas razones de desarrollo intercultural lingüístico, la “b” puede llamarse “be alta”, “be grande” o “be labial”, mientras que su colega, “la petisa”, es también conocida como “ve chica” o “ve dentilabial”. (¿Qué de panhispánico tiene llamarlas como lo hacen sólo en España?).
¡Qué gusto saber que pese a los rimbombantes, la lengua castellana o española no es sólo una y que la interculturalidad que la envuelve la hace tan especial y cantarina; romántica y bonachona; elegante, diversa y maravillosa.

(Nota de opinión publicada en www.letralia.com y en el suplemento Fondo Negro del periódico La Prensa (Bolivia), edición del 21/11/2010.
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28 de octubre de 2010

Nueva publicación

Letras Verdes No. 7. Revista del Programa de Estudios Socioambientales. FLACSO - Ecuador

Descripción:


Pensar en la interculturalidad implica ubicarse en el límite, en la frontera que divide a una cultura de otra, que marca relaciones y formas bien diferenciadas de concebir al mundo. De lo contrario, no se podrían explicar, por ejemplo, los tratamientos y los significados que cada cultura otorga al medio ambiente que le rodea, ni las relaciones de interdependencia que se generan en una u otra región de la Tierra.
Pero, a estas alturas del siglo XXI, ni el más ingenuo pensaría en la existencia de culturas prístinas, sino más bien en sinergias, mixturas ricas, entre culturas. La globalización hace que el intercambio cultural sea cada vez más veloz e intenso; sin embargo, ese proceso no está libre de barreras sociales e ideológicas. Por esta razón, cada vez hay más voces que demandan la aplicación de la interculturalidad en los más diversos campos de la actividad humana, como la educación, la salud y la explotación de recursos naturales.
En este número ofrecemos a nuestros lectores una mirada amplia de lo que implica vivir la diversidad natural y cultural como base para concretar un diálogo global entre culturas, entre saberes, una propuesta que va más allá del ideal de respeto y la tolerancia hacia el otro diferente.
Diana Hinojosa
Equipo Letras Verdes


Contenido:

Dossier:
Diversidad cultural y natural

Del antropocentrismo y el naturalismo, a otras racionalidades y ontologías
Ivette Vallejo y Didier Sánchez

Una reflexión sobre la interculturalidad desde la Antropología
Susan Poats

Diversidades visibles e invisibles
Anita Krainer

Actualidad
Las elecciones del derrame de Luisiana en voz de dos expertos
Entrevista realizada a Marc Le Calvez y Ernesto de la Torre
Jorge Aguilar y Mónica Orozco

Crónica
Un día de acción por la biodiversidad
Alejandra Toasa

Especial gráfico
Camuflaje natural


Análisis
Reflexiones sobre territorio e identidad de género en Bolivia
Ana Rosa López

Crónica
El arlequín de limón: una joya en extinción
Paula Peña

Investigación
La cogobernanaza en el borde del Estado: Las apuestas del proceso organizativo awá en el Ecuador
Juan Pineda

Ensayo

Pensar la naturaleza: la naturaleza para “nosotros” y para los “otros”
Regina Ricco

La agonía del Puyango: agua, minería y contaminación
Martha Guerra y David Zaldumbide

Reseña de Libros
Pablo Morales Males
"UCUMAMAYAYA I, Patrimonio genómico y saberes locales de pueblos y nacionalidades del Ecuador"

Natividad Gutiérrez Chang
"Conflictos étnicos y etnonacionalismos en las Américas"

Juliana Ströbele-Gregor, Olaf Kalmeier y Cornelia Gieneler
"Fortalecimiento de Organizaciones Indígenas en América latina. Construyendo interculturalidad: pueblos índígenas, educación y políticas de identidad en América Latina"

Agenda Ambiental
Eventos


15 de octubre de 2010

MI voz, mi palabra en Página 7

La mayor satisfacción que tengo como "bloguera" es saber que la gente lee lo que escribo, que comparte lo que comparto y disfruta de lo que mira. Me encanta recibir comentarios y me emociono como una  niña cuando mi número de seguidores y de visitas aumenta. La blogósfera es este limbo "online" y anónimo de lo público en el que se aprende a ser sin estar. Y hoy estoy feliz de compartir con ustedes el reportaje escrito por la periodista Miriam Jemio y publicado hoy en la página 20 del periódico boliviano Página 7 y en el que se menciona a Mi voz, mi palabra.







14 de octubre de 2010

Blog Action Day 2010 WATER / Día de la acción bloguera 2010 AGUA

Foto: ARLV,  Zoológico de La Paz - Bolivia


Me sumo con este post -y a mi humilde manera- al Día de la Acción Bloguera 2010 destinada este año al AGUA.

El agua… especie en peligro de extinción.
Peligro de extinción humana debido a la falta de agua.
Falta de agua debido a la especie humana.
Especie humana, peligro para el agua.
El agua... especie en peligro de extinción.


Agua I
El agua con la que te vestías ya no está más. Cada gota se ha evaporado llevándose consigo un pedacito tuyo que amarrado al mío busca morada en la infinita escena celestial. Mas un día lloverás mojando otros labios y yo arderé en la furia de mis celos y sin extinguidor.

Agua II
Lamento de invierno. Me paso el día hirviendo agua, ya sea para la bolsa o para la taza. La de la bolsa me calienta los pies, las rodillas y las manos, la de la taza se convierte en té, litros de té y así llevo días bebiendo sin pausa.

Agua III
Me marché porque no le daba la gana de pagar la cuenta del agua ni de la luz ni de mi psicoterapia.

Agua IV
-¡Estás empapado, travieso! ¿Dónde andabas?
-He lavado todos mis autitos, mamá, con agua y detergente. Pero no encuentro la plancha, que algunos han quedado de verdad muy arrugados.

Agua V
El chorrito de agua cayó bendito mojando la tierna piel de su frente y el llanto se disparó desesperado aturdiendo al cura y todos los santos, a mi niño no le importaba estar siendo bautizado.

Agua VI
Era mi primera lectura de testamento. Los deudos me miraban cual aves de rapiña ante la carroña. Quise tomar un trago de agua antes de empezar y empujé el vaso, el líquido se derramó sobre el manuscrito y la herencia se diluyó en una oscura e ilegible mancha negra.

11 de octubre de 2010

Ensalada intercultural... con aceitunas, por favor


Si hace diez años alguien me hubiese dicho que la interculturalidad me iba a atacar por todos los flancos sin darme lugar a la fuga, me hubiese reido a pierna suelta, mostrando mi blanca dentadura y la roja carne de mi lengua. Pues bien, aquí viene la mejor parte: una confesión abierta, sin cura de por medio y sin necesidad de indulgencias.

Soy orureña, es decir boliviana, es decir sudamericana, es decir americana en el correcto y cabal sentido de este gentilicio. Soy colla, soy "latina" y mi lengua materna es el castellano. Aprobé con 100 el idioma Aymara en la Universidad y de tantos puntos lo único que me ha quedado es un kunasa sutimaj (¿cómo te llamas?). Soy hincha del "Santo" y de la barra más brava y futbolera de Bolivia. Me supongo mestiza y sin embargo cargo con dos apellidos herederos de la colonia. Hasta aquí vamos bien, sin contratiempos ni choques culturales, una quirquincha "normalita", devota de la Virgen del Socavón y ex-bailarina del mejor carnaval.

El año 2001 inicié mis autoexilios académicos, primero en Madrid-España y un año más tarde en Karlsruhe-Alemania. Las primeras incomodidades interculturales comenzaron a picarme en la lengua, intentando hablar un idioma a todas luces imposible y antipático; pero para el amor no hay ni incomodidades ni lenguas sueltas: conocí a mi esposo en la Mensa (comedor) de la Universidad, en la pequeña y universitaria ciudad de Karlsruhe, "la Tranquilidad de Carlos", en Alemania. Él, mi esposo, no es ni alemán ni europeo ni africano ni asiático, es tan sudamericano como yo y sin embargo tan distintos son nuestros acentos y modismos, tan distantes su caribe venezolano y mi altiplano boliviano, el nuestro es un matrimonio bolivariano. Nos casamos en un pintoresco y singular pueblito de Dinamarca llamado Sonderborg, solos él y yo. Nuestros hijos -dos varoncitos- nacieron en Alemania, en la Tranquilidad de Carlos, pero que quede claro -porque así nos lo aclararon por escrito las autoridades de por estos lares-, no son alemanes, son boliviano-venezolanos, son bilingues, tremendos y simpáticos.

Diez años después... y todavía soy orureña, es decir boliviana, es decir sudamericana, es decir americana en el correcto y cabal sentido de este gentilicio. Soy colla, soy "latina" y mi lengua materna es el castellano.

Y en fin... a esta ensalada sin fin se le podrían agregar un sinfín de ingredientes, de condimentos y de aderezos... a mí, por ejemplo, me encantan las aceitunas.

24 de agosto de 2010

Mariposas en el agua/Schmetterlinge im Wasser

Estoy a punto de comenzar mi segundo mes de estadía en Bolivia –de vacaciones todavía– y entre el montón de impresiones, ideas, sentidos y sentimientos de los que me estoy impregnando día a día, siento que a veces dejo pasar oportunidades únicas para escribir, describir y compartir mis letras… hasta hoy.

Cuando pienso en mi situación de inmigrante latinoamericana –calificada– en Alemania, hay muchas veces que me ataca la depresión, la impotencia, la bronca, la frustración, lo confieso. Quizás porque el general de los no-migrantes supone que como la mayoría, soy una “tercermundista” que llegó buscando su “sueño alemán”, no tengo nada en contra de quienes buscan este u otro sueño; pero en mi caso, ni lo uno ni lo otro, mis búsquedas y mis sueños siguen otros derroteros.

En la batalla por establecerme como profesional extranjera he tenido que tropezar con discriminaciones tanto de género como raciales –esto no tiene porqué ser un secreto–, los detalles me los reservo ahora porque lo que me ha inspirado para sentarme a escribir es la historia de una compatriota residente en Dinamarca. Se trata además de una ex compañera de trabajo, una colega de mis años de aprendiz de periodista en el único suplemento juvenil del que se tiene memoria en la prensa boliviana, Presencia Juvenil.

Antonieta Medeiros es boliviana y emigró hace algunos años a Dinamarca. Como muchas de las latinoamericanas que dieron el paso decisivo, Antonieta se enfrentó al principio a un mundo completamente distinto al conocido y habitual, me atrevo a decir que como todo migrante, ella sufrió también un “shock” cultural que es el fenómeno natural –dirían los autores expertos en el tema de la comunicación intercultural– al que se enfrentan quienes ingresan en una cultura ajena. Para explicarlo de alguna caprichosa manera, es como meter a nadar en el agua a una mariposa.

Para las latinas migrantes en general y para las bolivianas en particular es un orgullo leer las líneas que la Deutsche Welle –nada menos– le ha dedicado a Antonieta y a través de las cuales da a conocer su esfuerzo y su empeño en pos de conseguir ser reconocida como profesional extranjera. Quiero compartir en este espacio algunas frases del reportaje escrito en alemán y cuyas traducciones me he permitido subtitular a mi manera.

¿Qué ha pasado con todo lo que he hecho? ¿Se ha esfumado como por arte de magia? ¿He dejado de ser yo por estar aquí?

Am liebsten malt Antonietta Madeiros Bilder für Kinderbücher. Die Bolivianerin hat in Buenos Aires in Argentinien Design studiert und dann in ihrer Heimat Schulbücher mitgestaltet. Doch als Antonietta mit ihrem dänischen Ehemann nach Kopenhagen umzog, war ihre Karriere erst mal beendet. "Ich fand nur Jobs um Kaffee zu servieren oder um Leuten dabei zu helfen, in einen Bus zu steigen oder um Flugblätter in einer Konferenz auszuteilen." 

"Alle Bewerbungen zu qualifizierteren Tätigkeiten, die ihrer Ausbildung entsprechen, wurden zunächst kommentarlos abgelehnt, erinnert sich Antonietta. "Ich habe gedacht, ich werde hier verrückt. Ich habe meinen Lebenslauf zu vielen Agenturen oder Grafikdesign Studios gesandt. Als Antwort kam immer nur 'Nei, Tak. Nein, Danke' zurück".

Antonieta Medeiros ilustra preferentemente libros infantiles. La boliviana estudió diseño en Buenos Aires-Argentina y se ha dedicado a ilustrar libros escolares en su tierra natal. Pero cuando Antonieta y su esposo danés se mudaron a Copenhague, su carrera como dibujante llegó –temporalmente– a su final. “Los únicos trabajos que encontraba eran para servir café, para ayudar a la gente a subir a los autobuses o para repartir volantes en conferencias”.

Antonieta recuerda que todas las solicitudes laborales para ocupar puestos calificados y que respondían cabalmente a su formación profesional fueron inicialmente rechazadas y sin comentarios. “Yo pensaba que me iba a volver loca aquí. Yo había mandado mi hoja de vida a tantas agencias y estudios de diseño y la única respuesta que recibía era: no, gracias”.

El trabalenguas de la integración desintegrada en la Europa individualista y ajena

"Alles ist neu, selbst beim Kochen. Ich musste lernen, gefrorene Dinge zu kochen" sagt Antonietta mit einem schmunzeln. Auch beim Einkaufen musste die Bolivianerin ungewohnte Hürden überwinden, weil auf den Verpackungen nur Erklärungen auf dänisch, schwedisch, norwegisch oder finnisch aufgedruckt waren.

Ihr Selbstbewusstsein sank auf einen Tiefpunkt, wie bei den meisten Migrantinnen in ihrer Sprachschule. "Die ersten beiden Jahre waren wirklich hart," erzählt die Designerin. "Alle reden zwar viel über Integration. Ich denke, gleichzeitig findet ein Prozess der Desintegration statt. Viele Einwanderer verlieren ihre Identität, weil sie sich in einer ganz anderen Welt zurechtfinden müssen. Alles was sie vorher gelernt haben, ist plötzlich falsch."

“Todo es nuevo, inclusive para cocinar. Tuve que aprender a preparar alimentos congelados” dice Antonieta sonriente. Hasta para ir de compras esta boliviana tuvo que superar barreras, ya que las leyendas de los empaques del supermercado venían impresas sólo en danés, sueco, noruego o finlandés.

Su amor propio se hundió hasta tocar tierra, como les sucedió a varias migrantes en su curso de idioma. “Los primeros dos años fueron realmente difíciles” cuenta la diseñadora. “Todos hablan demasiado sobre integración. Yo pienso que al mismo tiempo lo que se está dando es un proceso de desintegración. Muchas emigrantes pierden su identidad ya que tienen que adaptarse a un mundo completamente diferente. Todo lo que han aprendido antes, se hace de repente falso”.

El artículo continúa refiriéndose al éxito que ha tenido el programa de mentores para inmigrantes en Dinamarca y que le está dando la oportunidad a profesionales extranjeras de poder integrarse al mercado de trabajo:

Auch Antonietta Madeiros hat mit Hilfe ihrer Mentorin Eva Maria Fredensborg Kontakt zu Buchverlagen und Autoren gefunden, die ihre Kinderbilder zur Illustration drucken wollten. Von ihrer Arbeit leben kann die bolivianische Designerin zwar trotzdem noch nicht wieder. Doch Antonietta Madeiros hat durch die professionellen Kontakte in Dänemark neues Selbstvertrauen gefunden – und den richtigen Pinselstrich, den auch dänische Kinder verstehen.

Gracias a la colaboración de su mentora Eva Maria Fredensborg, Antonieta también ha conseguido contactos con editoriales y autores que quieren publicar sus ilustraciones. Aunque esta boliviana no puede todavía vivir de su trabajo, ha recuperado la confianza en sí misma a través de sus contactos profesionales en Dinamarca y de sus maravillosas pinceladas que también los niños daneses son capaces de entender.

Y yo concluyo con este párrafo, moviendo las alas para continuar volando aquí y nadando sin parar allá.


El artículo completo de la Deutsche Welle se puede ver aquí.

23 de agosto de 2010

Nueva publicación

El artículo que comparto con ustedes fue originalmente publicado por la Revista Virtual Letralia, ahora lo presento a través de la Revista Margen Cero (Almiar).
Saludos,
Ana Rosa

Artículo

14 de julio de 2010

Terapia post-fútbol

¿Por dónde empiezo? Tengo una tormenta de ideas que me empapa las ganas de escribir, de reaccionar, de aclarar, de explicar. ¿Sobre qué escribo primero? ¿Sobre la estupenda fiesta intercultural que el mundial de fútbol nos hace celebrar cada cuatro años? ¿Sobre el incontenible derrame histórico que gracias a o por culpa del mundial nos perdemos -¡qué alivio!- o queremos perdernos a lo largo de todo un mes? Un mes completo de sólo fútbol, de jabulanis caprichosas, de caras pintadas, de vuvuzuelas chillonas, de goles, de penales, de tarjetas rojas, de “púlpitos” certeros, de equipos nacionales de todo el mundo, de jugadores de millonarias piernas y de cientos de millones de ojos pegados a la pantalla en cualquier lugar.

Mejor asumir que el mundial es parte de la historia, aceptar que Alemania ha ganado un comentarista de fútbol genial con Oli Kahn, que Ballack tendrá que resignar su carrera de capitán en la próxima cita mundialista de Brasil 2014, que D1EG0 ha vuelto aunque se haya ido y que seguramente se quedará. Sólo algunos retazos de “la otra historia”, esa paralela envidiosa que no se detiene por el mundial ni por Mandela ni por el fútbol, me han hecho parpadear y mirar en otras direcciones a lo largo del mes futbolístico. Mientras 22 hombres corrían ilusionados y sudorosos tras las curvas de la jabulani en Sudáfrica, la selección portuguesa de escritores perdía a uno de sus mejores hombres, se nos fue Saramago, el Nobel, con su estilo único y su letra polémica; por la misma senda y casi pisándole los talones, el gran cronista mexicano, Carlos Monsiváis vio también la roja y tuvo que marcharse del campo vital; así nomás, sin lugar a reclamo. Siempre me pregunto por qué los futbolistas se obstinan con el réferi después de una expulsión que significa tanto como “estirar la bota” para irse del terreno de juego.

Y el fútbol seguía, con tres encuentros por fecha en la ronda inicial, mientras su majestad Victoria de Suecia le daba el sí a Daniel Westling en un domingo de cuento de hadas, de carruajes, pajes y escarchas. Y en sus medios tiempos de 15 minutos, el mundial también le cedió paso a la dramática elección del Bundespräsident, Christian Wulff en Alemania. La cara de alivio de Angie tras la tercera vuelta electoral… toda una poesía para los miembros de la Unión Demócrata Cristiana –CDU por su sigla en alemán– . “Miguel” no se quedó atrás, sus fanáticos en todo el mundo mundial –vuvuzuela en mano o sin ella– volvieron a bailarle el moonwalk recordando el primer año de su llorado fallecimiento. Nacimiento centenario el que otros fanáticos recordamos el 6 de julio apelando a la revolucionaria voluntad de Frida de nacer en 1910 y no tres años antes como señala la señora Historia.

Y en mis otras latitudes, las lejanas pero tan cercanas, el vacío post-fútbol y el ímpetu español de la recién ganada Copa de copas, han encendido los entrañables bigotes del vasco Azkargorta, el director técnico que llevó a Bolivia a su primera y hasta ahora única clasificación mundialista de fines del siglo XX y principios del XXI: USA 94. Este vasco nos quiere hacer soñar una vez más con la ilusión de un nuevo fútbol boliviano. ¡Qué lindo sería! Bolivia en el Brasil 2014. Cuatro años nos quedan por delante, esperando por un solo y único mes para olvidarnos de la Historia… de la otra Historia.

4 de julio de 2010

Südafrika 2010: Deutschland ins Halbfinale! Sudáfrica 2010: ¡Alemania en la semifinal!

Sábado 3 de julio de 2010, Alemania le ha dado una paliza vergonzosa a mi D1Eg0 y se ha (bien)ganado un lugar en la semifinal de África 2010. He aquí las imágenes exclusivas del festejo alemán en las calles de Karlsruhe, Alemania.





Video&Fotos: FAMILIA CÁRDENAS LÓPEZ

24 de junio de 2010

Apuntes de la doce

Me pongo a tono con el mundial sencillamente porque me gusta el fútbol… a mi manera. Aunque sólo en contadísimas ocasiones he tenido que enfrentarme a la jabulani*, reconozco que el fútbol siempre ha estado presente en mi cotidiano vivir, a veces como tiro libre sin peligro, otras desde el mediocampo, otras como penal de nervios. En mi casa materna la influencia del fútbol podría haber sido mínima, pienso, pues se trataba de un matriarcado singular; pero no, estoy convencida de que mi tía Doris habría sido una excelente comentarista de fútbol –así como mi mamá de política, pero esto entre paréntesis– porque no he conocido otra mujer que se sepa como ella los nombres y los equipos de los jugadores, que domine la tabla de posiciones, que vibre y sufra como lo hace con ciertos partidos. De mi tía aprendí a gritar ´!chusa, chusa!´para conjurar un gol, a reconocer una posición adelantada y un “foul”. Los insultos e increpaciones son de mi propia cosecha.

Por mi parte, me confieso hincha declarada, acérrima y recalcitrante del equipo de mis amores, San José de Oruro y creo que gracias a sus inolvidables campañas de mediados de los noventa, empecé a saborear la pasión de una victoria, la adrenalina de un penal, la catástrofe de una derrota. En añoranza a mi equipo, sigo de cuando en cuando la campaña del Karlsruher Sport Club (KSC), el equipo local de la ciudad en la que vivo… pero ¡qué remedio! San José es su papá.

También soy hincha de los mundiales y aunque no tengo la memoria futbolística que les envidio a los varones, mis recuerdos se remontan a hechos muy concretos: el Naranjito, mascota del mundial de algún año en Argentina; el letrero que los jugadores de Brasil le ofrecieron en un partido de final (¿?) al fallecido corredor de F1, Airton Sena; la cara de D1eG0 sobresaltada en extremo después de un gol contra un equipo africano (¿?) y que al final significó el acabose de su carrera –como futbolista–; los bigotes de Azkargorta cuando logró la clasificación de Bolivia al Mundial de los Estados Unidos en el año 94.

No tengo idea de los futbolistas ni de sus equipos ni de sus rachas, me basta con disfrutar recordando la atajada tipo escorpión del arquero colombiano Higuita, la melena tipo pompón de su compatriota Balderrama, la destreza gatuna de Goycohea y el cabezazo que Sidane le propinó a un italiano en el partido de final del mundial anterior. Todavía me pregunto qué fue lo que el ilustre cabeceado espetó. Este deporte me mueve también la fibra sentimental: todavía me apena que Ballack se pierda su último mundial, todavía me revienta ese árbitro Undiano –el que dirigió el encuentro entre Alemania y Serbia–, me fascinan los uniformes negros de Alemania, me divierte la cara de la gente del estadio cuando se da cuenta de que los están filmando, me gusta que Oli Kahn comente los partidos y que Maradona esté de nuevo presente.

El primer mundial que pasé “fuera de casa” fue el del 2002 en Corea-Japón, por entonces vivía en Madrid, en un departamento –piso dirían los españoles– compartido con otros tres latinos. ¡No teníamos tele! Pero nos juntábamos con otros sudamericanos con tele para ver los encuentros. Brasil nos dio tremenda alegría en suelo europeo.

El mundial del 2006 fue uno de los más especiales para mí y por doble partida, porque se llevó a cabo en Alemania –el puerto en el que todavía descansa mi ancla– y porque estaba embarazada de mi primer hijo. Debido a mis casi ocho meses de embarazo, no me fue fácil corretear de aquí para allá después de los triunfos del anfitrión –como lo hacía otrora en mi natal Oruro–, pero lo disfruté. Mi segundo hijo nació el 2008, cuando los correteos por la Eurocopa ya se habían despejado. Según mi estadística futbolística de natalidad, este año tendría que haber nacido el tercero de mis herederos, pero creo que con un mundial y un campeonato de Eurocopa es suficiente.

Este mundial me fascina también. Que sea en Sudáfrica me parece digno de admiración, se lo merece Mandela y se lo merecen los africanos. Aunque sigo los partidos cuando puedo y como puedo –mis múltiples ocupaciones y responsabilidades no me permiten apoltronarme en el sillón–, gracias a mi BlackBerry le pregunto a mi familia venezolana por los resultados de los encuentros que no puedo ver, leo con fruición las sabrosas crónicas que escribe mi amigo Franchesco en su superblog mundialista, comparto mis pálpitos en el FB o me escapo a la heladería del italiano de la cuadra para mirar a pellizcos los partidos que me pierdo cuando estoy camino a recoger a mis hijos del Kindergarten.

Y en fin, pienso que el mundial de fútbol es una medida anti estrés y una maravillosa fiesta intercultural. Me ahorro aquí mis críticas observaciones a la FIFA y al lucrativo y frío negocio en el que han convertido al fútbol en general. Cierro aquí para buscar mi “fixture” esperando goles, vencedores y vencidos.

*Es el nombre del balón oficial con el cual se juega el Campeonato del Mundo 2010, fabricado por la marca Adidas. El diseño, que fue ejecutado por la universidad inglesa de Loughborough, tiene once colores, que representan los once jugadores de cada equipo de fútbol, los once idiomas oficiales de Sudáfrica y las once comunidades sudafricanas que dieron su bienvenida a las delegaciones participantes del Mundial. La palabra jabulani significa "celebración" en lengua zulú. En la final de la Copa del Mundo se empleará una versión dorada de ese balón, que se llama jo'bulani. Esta palabra se forma con jabulani y jo'burg (Johannesburgo), sede de la final del torneo, conocida también como Ciudad de Oro. Fuente: http://www.elcastellano.org/diccio.html

15 de junio de 2010

Mi remolque y la terapia alemana


Las calles de Karlsruhe me permiten llevar a mis hijos a remolque. Es la verdad, tenemos un pequeño remolque azul con un techo amarillo muy vistoso que se adhiere a través de un tubo a una de las barras de la bicicleta. Los niños van sentaditos y amarraditos con un cinturón especial dentro del transporte especialmente construido para ese fin.


Hoy –después de mucho tiempo– he llegado a casa con el remolque vacío, los niños están en la guardería y en el kindergarten respectivamente. Apenas iba bajando de la bicicleta cuando la pequeña silueta de una señora mayor asomó su gran nariz roja para husmear dentro de mi “Anhänger” –así se llama el remolque en alemán–. Este tipo de intromisiones ya me son familiares y conocidas. Aquí una mujer con hijos que camine por la calle, que viaje en tranvía o que lleve a sus hijos en remolque se hace automáticamente blanco de las críticas miradas de los comandos de abuelas y señoras metiches que siempre tienen algo que recomendar o criticar.

–!Los niños se estarán muriendo de calor allí adentro!

–No, señora, no lo están haciendo.


O en el tranvía:

–¡Que no se fija que su hijo mayor está pateando al menor!

–Claro que me fijo señora, y lo que usted ve como patada es un simple juego de niños.


O cuando lloran:

–A lo mejor tiene hambre o sed o sueño o calor o frío o el pañal lleno.

–Sí, señora, a lo mejor…


O cuando los niños quieren cantar en el transporte público las personas voltean a verme sin reparo alguno y entonces me pregunto si debo sellar la boca de mis hijos con una gran tira de cinta adhesiva para que no emitan sonido alguno.


En fin, todos los días tengo una historia como esta –puede que sea igual en todas partes del mundo, pero por el momento yo estoy en esta y esto es lo que vivo–, algunas veces de verdad me sacan de mis casillas y hay otras en las que trato de pasarlas mirando la sonrisa que me regalan mis vástagos en remolque, pero la señora de la nariz roja de hoy me ha hecho sentir bien.


Después de husmear me preguntó, ¡sí! me preguntó si llevar a los niños a remolque no significaba para mí un esfuerzo extraordinario. Me quedé callada primero, pensando en mis dolores de espalda y reprimiendo mis respuestas defensivas, y le dije que sí, pero que también tenía muchas ventajas. Ella me dijo que en sus tiempos no había esas cosas, que sus tres hijos eran ya mayores y que era la feliz abuela de tres nietos. La admiré por haber tenido tres niños y le confesé que muchas veces yo me siento bastante agotada con sólo dos. A ella le apenó que en Alemania las mujeres tengan cada vez menos niños y le echó la culpa a los largos años de estudio que los jóvenes tienen que pasar hasta poder empezar a ganar dinero y experiencia laboral, pues cuando todo eso pasa, las jóvenes parejas empiezan a bordear los cuarenta y es sabido que los años de fertilidad femenina tienen fecha de expiración. Por supuesto que también mencionó lo costosos –en términos de Euro– que pueden llegar a ser los hijos… Cada vez ropa y zapatos nuevos y conforme crecen, crece también el gasto, decía ella.


Para terminar con la terapia de la que fui testigo, la señora de la gran nariz roja se alegró de que los oscuros días de la guerra fueran ya parte del pasado, de que los bombardeos británicos y estadounidenses contra Alemania no fueran más que un mal recuerdo y que finalmente la paz reinara en Alemania. Me agradeció por la amabilidad que tuve al escucharla y sonriendo se despidió no sin antes piropear mi dentadura y mi juventud. ¡Yupi!

10 de junio de 2010

Los Superdemokraticos




Si hay algo que de verdad me gusta es la realización de una buena idea, y ésta sí que lo es. A partir de mañana el ciberespacio contará con una nueva iniciativa de comercio justo intelectual en la que participarán 20 escritores, 15 latinoamerican@s y 5 aleman@s, tod@s ell@s jóvenes y con la tarea de revelarnos desde la diversidad de sus latitudes, las vivencias que la democracia les depara en el día a día.

Culpables de este proyecto: Rery Maldonado, una tarijeña que reside en la intercultural e incansable Berlín y Nikola Richter, una autora alemana que ha aprendido a conocer Latinoamerica desde Berlín. Su proyecto es una iniciativa que recibe el apoyo de la “Agencia Federal para la Educación Política (Bundeszentrale für politische Bildung/bpb) y el Future Challenges, un emprendimiento de la fundación Bertelsmann, para el intercambio intelectual sobre problemas globales en la red”.

“La intención del blog Los Superdemocratikos es lograr un espacio abierto donde tenga lugar un diálogo horizontal entre Alemania y América Latina, con la idea de que nuestra generación, al ser la primera en tener acceso permanente a las herramientas técnicas de la globalización, posiblemente tenga una manera parecida de plantearse las preguntas de nuestro tiempo, a ambos lados del Atlántico”.

El blog estará abierto durante cuatro meses y el “clic inicial” tendrá lugar este 11 de junio. Esta aventura busca “lograr un muestrario entretenido de las experiencias a las que se exponen las personas en países democráticos occidentales, frente a preguntas elementales como su sexualidad, su posibilidad de viajar, su entorno laboral, su capacidad de participar en los procesos democráticos de sus respectivos países y sus visiones de futuro (migración, educación, desarrollo, demografía, ecología, etc.).

Wir sind mal ja mal gespannt! –como dirían los alemanes– ¡Estamos a la expectativa!, diríamos los del dulce acento migratorio. ¡Suerte Superdemocráticos!

26 de mayo de 2010

Historias reales, heroínas silenciosas

Este homenaje es para las heroínas silenciosas que nadie se atreve a recordar. He aquí las historias que la realidad no se inventa y nos escupe como se escupirían feroces piedras en los ojos. Este homenaje es para las madres que nadie debería atreverse a olvidar.

Mercedes

Mercedes levantó a su hijo con los primeros rayos del sol. El pequeño Damián, todavía somnoliento, se despertó frotándose los ojitos y desperezándose cual oso. Como todos los días debía acompañar a su mamá al puesto de venta conocido como “Las mañaneras” ubicado en el centro comercial de la ciudad. Con apenas un bocado de pan y un sorbo de té, Mercedes salió de la casa con Damián en brazos. Ambos caminaron un par de calles hasta alcanzar la pseudo parada del minibús que los trasladaría hasta el mercado. Cuando subieron al transporte, Mercedes sentó a Damián en su regazo y le pidió que no se durmiera hasta llegar al puesto. Mientras el minibús avanzaba bajando una empinada cuesta, el conductor se dio cuenta de que algo no estaba en orden con los frenos del motorizado y anunció alarmado que iban a chocar. Mercedes, presa del pánico, tomó a su pequeño en brazos y lo acurrucó en su vientre. El impacto retumbó con un golpe seco y una lluvia de cristales quebrados baño a los pasajeros que se cubrían la cara con las manos ensangrentadas. Mercedes salvó de la muerte a su hijo con su cuerpo de madre y le regaló así una vida de huérfano.

Marcela

Marcela está a punto de cumplir los cuarenta. Después de tres abortos espontáneos, es este el primer embarazo que su cuerpo le permite llevar a término. Se registró en la maternidad del hospital de la ciudad hace cinco horas y quejándose de fuertes dolores en el vientre, contracciones pre-parto que la hacen gritar y llorar. Es la primera y quizás la última vez que se enfrente a un parto. Nueve horas más tarde, sus gritos no han cesado y por fin, con el último alarido desesperado Mario Antonio ha visto la luz del mundo y con ella la sonrisa desencajada de su madre. Marcela está desgarrada, pero feliz y realizada. Se ha convertido en madre después de una larguísima espera, de un fracaso tras otro y sin abandonar la esperanza de al fin poder disponer de sus senos para amamantar y de su amor para cobijar aquél pedacito de su cuerpo. El padre es sólo un registro anónimo más que el banco de semen se encarga de administrar con discreción.

Alicia

Una vez más, Alicia está lista para recibir su tratamiento de diálisis en el Hospital de Clínicas de la ciudad. Desde hace 3 años visita el nosocomio dos veces por semana en busca de un alivio pasajero que la libere de las molestias de su enfermedad, las molestias físicas porque las espirituales la persiguen y la agobian desde que su hijo, William fue quemado por los vecinos de Santa Rosa al ser confundido con un ladrón. Durante dos largos años se dedicó por completo a la recuperación de su hijo, hizo todo lo posible por conseguir las medicinas necesarias y se olvidó de ella misma y de su salud por entregarse a quien fuera la luz de sus días. Y sin embargo la muerte triunfó y se llevó a William. A Alicia le quedó sólo su ausencia y la certeza de una enfermedad que podría haberse prevenido a tiempo. Su última esperanza es encontrar un donante para que le transplanten un riñón.

Lidia


“Mi hijo sí puede, en educación física corre y hace deporte, en casa tiende su cama, lava los platos, me ayuda”, señala Lidia ahogando las lágrimas al referirse a Danner, su pequeño hijo de 5 años que sufre de sordera desde el día en que nació. Con lo que Lidia gana trabajando en un colegio de la ciudad, le alcanza apenas para la alimentación de sus hijos y de ninguna manera para poder costearle a Danner una educación especial y adecuada a su discapacidad, sin embargo se siente feliz de haber conseguido una unidad educativa fiscal en la que se preocupan por el desarrollo de su hijo, en la que Danner cuenta con el apoyo de una educadora especial y la comprensión de sus maestros. Aunque todavía se angustia por el futuro que le espera en la vida, confía en que algún día Danner podrá valerse por sí mismo sin su ayuda.

Yolanda

Yolanda no descansa ni siquiera los domingos. Parapetada en su puesto de venta de caramelos enfrente de un conocido banco, espera paciente a los primeros compradores de la mañana; son por lo general oficinistas y secretarias bien arregladas que necesitan fumarse un cigarro o mascar un chicle de menta. Al mediodía su puesto callejero se llena de escolares en busca de papitas fritas, empanadas, refrescos y masticables, cual abeja reina en su panal, Yolanda los complace a todos y no puede evitar pensar en sus propios hijos y en lo difícil que se hace mantenerlos día a día. Por la noche la venta reduce considerablemente y más aún cuando amenaza el frío del invierno. Aquel lunes, durante el cambio de guardia en la puerta principal del banco, uno de los guardias de seguridad desajustó su revolver de la cintura y la mala hora hizo que una bala fugitiva encontrara en el pecho de Yolanda su morada final. Yolanda yace desde entonces en coma, su puesto permanece cerrado y todavía sigue siendo difícil mantener a sus hijos día a día.

Historias reales adaptadas de noticias publicadas en el periódico La Razón.

Eine bolivianische Initiative: Virtuelles Forum über interkulturelle Kommunikation

Die Bedeutung und Notwendigkeit der interkulturellen Kommunikation und Kompetenz am Arbeitsplatz und im Berufsalltag werden in einem internationalen virtuellen Forum diskutiert und reflektiert. Das Forum wird vom Bolivianischen Zentrum für Multidisziplinären Studien (Centro Boliviano de Estudios Multidisciplinarios - CEBEM) organisiert und durchgeführt. Folgende Themen werden durch ausgewählte Lektüre und aktive Teilnahme behandelt:

1. Bedeutung der Kultur und der Interkulturalität bei der Berufsausbildung und Fort- und Weiterbildung

2. Interkulturelle Kommunikation am Arbeitsplatz und im Berufsalltag

3. Kulturschock: Ursachen und Auswirkungen im Berufsleben

4. Stereotypen und Verhalten dem Fremden gegenüber auf nationalen Ebenen und in Bezug auf dem Berufsalltag

Einrichtungen wie: Centre for Intercultural Communications (UBC-CIC), University of British Columbia; Centre forSustainable Community Development (SFU-CSDC), Simon Fraser University; International Secretariat for Human Development (ISHD); International Development Research Centre (IDRC-Canada); das ZAK | Zentrum für Angewandte Kulturwissenschaft und Studium Generale; der Förderverein der Postgraduierten des Instituts für Regionalwissenschaft (IfR) e.V. und die Deutsche Evangelische Arbeitsgemeinschaft für Erwachsenenbildung haben sich dafür engagiert.

Ziel des Forums ist das Identifizieren von Forschungs-, Trainings- und Berufsbildungsbereichen in Interkultureller Kommunikation sowie die Setzung von wissenschaftlichen und internationalen Gemeinschaften und Informationsaustauschnetzen.

Das Forum richtet sich an wissenschaftliche MitarbeiterInnen in Kanada, USA und Lateinamerika sowie in Asien und Europa, die sich mit der Bedeutung der interkulturellen Handlungskompetenz am Arbeitsplatz und im Berufsalltag auseinandersetzen wollen und die erfolgreiche interkulturelle und internationale Arbeitsprojekte durchführen wollen.

Mehr Informationen auf Spanisch und auf Deutsch.

23 de mayo de 2010

De periodismo y periodistas. La verdad: un camino sin atajos

Artículo publicado en la edición especial del 14 aniversario de LETRALIA, tierra de letras: Libertad de expresión, poder y censura.

Querido Diario:

Un día como cualquiera, mientras caminaba por las calles como lo hago cada día, buscando verdades que no se creen y admirando mentiras cuya grandiosidad atrae, me enfrenté a un montón de situaciones que en ese momento no supe traducir en palabras. Creo que ése es siempre el problema más común para nosotros, no encontrar las palabras adecuadas para transmitir lo que la gente ve, lo que piensa, siente y necesita.

Frecuentemente recibo felicitaciones de amigos y parientes por mi trabajo y me pongo a pensar si en realidad las merezco, quién las merece y quién no. Por eso hoy quiero contarte algunos hechos que me dan vueltas en la cabeza y me replican en la vocación.

Muchos son los que mueren anualmente en el lugar de los hechos, víctimas de las guerras, de las guerrillas, de enfrentamientos armados, del narcotráfico. Víctimas de su trabajo y de su propio esfuerzo...

Muchos son los que ceden su obligación de información y de servicio a la comunidad por intereses personales y egoístas que les sirven de voluntaria mordaza...

Otros —los menos famosos y los más relegados— son los que denuncian con la verdad en los labios y las pruebas en el papel las injusticias, la corrupción y los abusos. Su mordaza fue más de una vez la muerte.

Y otros “engordan su vista” hasta el punto de apretar la mano del opresor mientras pisan al oprimido...

Algunos son los que en realidad salvaguardan con su fiel y correcto cumplimiento del deber la profesión del periodista.

Todos ellos —hombres y mujeres— bajo la bandera del periodismo. Todos privilegiados con la libertad de expresión, un arma de doble filo si sus límites se desconocen. Quien no se siente responsable y comprometido con lo que hace, no tiene libertad, y ese es un gran riesgo. Después de todo me di cuenta de que esta profesión es un riesgo total. Arriesgo a la gente cuando callo y la arriesgo también cuando escribo. Riesgo total, porque es arriesgado el que no se separa de la verdad ni se deja tentar por las riquezas de la mentira. De todos modos espero que como yo, muchos otros y algunos más reflexionen antes de aceptar complacidos una felicitación.

Un periodista.

La profesión más hermosa del mundo, como diría Gabriel García Márquez, es también una de las más peligrosas, una de las más importantes y actualmente una de las más vulnerables. El oficio que apasiona a muchos es también una cambiante realidad social en la que se entretejen con cierta complejidad el delicado tema de la ética y el de la libertad de expresión entre muchos otros. En este breve ensayo me he propuesto indagar ese abigarrado entretejido que actualmente se extiende en Latinoamérica con matices diversos y especialmente desde la perspectiva que me brinda el ser boliviana y periodista y escritora independiente, mas no apolítica.

De libertades y derechos

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos; por la libertad así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.1 Lejos de la realidad utópica de molinos y caballeros en la que vivió aquel ingenioso hidalgo de un lugar de La Mancha cuyo nombre no recuerdo, cabe preguntarse qué es lo que en realidad son capaces de aventurar los periodistas a la hora de sentirse libres en el ejercicio de sus funciones y qué es lo que esa realidad encierra en el fondo.

Los tiempos de don Quijote han cambiado drásticamente, la libertad ya no es sólo una, se ha diversificado convirtiéndose en la bandera de las más impensables consignas que la globalización actual ha engendrado a nivel mundial. Para el caso que nos ocupa, nos interesa conocer la libertad de expresión, que según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), mantiene el principio de que “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir información y opiniones y de difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.2

Las libertades van de la mano de los derechos, por lo que ahora nos concierne saber a qué se refiere el derecho a la información “entendido como el derecho que asiste a la sociedad para estar informada fidedignamente, sobre las cuestiones fundamentales, cuestiones que más interesan para actuar cotidianamente y participar en la vida pública como ciudadanos”,3 es en síntesis:

  1. un derecho que no restringe a ningún grupo social o profesional;
  2. con carácter amplio y social;
  3. un derecho de la comunidad y de la sociedad.

Libertad de expresión y derecho a la información cóncavo y convexo establecen una relación teóricamente complementaria y no excluyente si nos remitimos exclusivamente a los ciudadanos y ciudadanas que cuentan con los medios necesarios para acceder a la información fidedigna a la que tienen derecho, pero éste no es el tema que nos ocupa en esta ocasión.

Un fugaz recorrido por el camino de la historia

Los datos que se presentan a continuación delimitan el territorio sobre el cual ha marcado su sendero el quehacer legal de los periodistas bolivianos en busca de un reconocimiento jurídico, de defensa de su labor y de principios éticos que rijan su trabajo y que eviten los abusos de poder y las agresiones en contra de los reporteros, y que ha tomado como punto de partida la irrenunciable libertad de expresión del ser humano.

El 7 de diciembre de 1826, a más de un siglo de la fundación del actualmente llamado Estado Plurinacional de Bolivia, se aprobó la Ley de Imprenta que estableció por primera vez la facultad de cualquier ciudadano boliviano para publicar sus pensamientos en la prensa, así como la prohibición de injuriar a las personas, de publicar materiales opuestos a la decencia, a la moral y contra las leyes del Estado. Se clasificaron en dos categorías las penas —destierro y multas—, y se institucionalizó el juicio por jurados y la obligación de los editores de prescindir de los impresos anónimos.

El 25 de febrero de 1850, durante el gobierno de Manuel Isidoro Belzu, se promulgó el decreto de la libertad de imprenta y clasificación de sus abusos. Y el 5 de octubre de 1855, el gobernante boliviano, general Jorge Córdova, decretó la obligación de que toda publicación esté firmada por el autor o responsable.

En el gobierno de José María Linares se implantaron —con el decreto del 31 de mayo de 1858 las limitaciones en defensa de la razón, la decencia y la moral, bajo el criterio de que la prensa era contraria a la autoridad establecida. Se anularon los jurados de imprenta y se prohibió a los periodistas opinar sobre los actos administrativos del gobierno y participar en la política.

La ley del 14 de agosto de 1861, denominada Reglamento de Imprenta (durante el gobierno de Adolfo Ballivián) puso nuevamente en vigencia a los jurados y precisó cuatro categorías de delitos:

  1. contra la religión,
  2. contra la constitución,
  3. contra la sociedad y
  4. contra las personas.

El 21 de octubre de 1887 una nueva ley reconoció la inviolabilidad del secreto de imprenta (derecho del periodista a guardar en reserva la identidad de la fuente de información). Y durante el gobierno de Aniceto Arce se estableció en el Reglamento de Imprenta del 1 de junio de 1889 el derecho de ejercer la industria de la imprenta.

Un nuevo Reglamento de Imprenta promulgado el 17 de julio de 1920 sirvió de base a la actual Ley de Imprenta aprobada el 19 de enero de 1925. Esta ley realizó trece modificaciones al Reglamento de 1920; una de las más importantes fue la de establecer el derecho de publicar sin censura previa, además se clasificaron los delitos en tres niveles:

  1. atentatorios contra la Constitución,
  2. destinados a confundir a la población y
  3. dirigidos a injuriar a personas o instituciones.

En julio de 1917 el reconocido escritor boliviano Franz Tamayo organizó la Federación de Periodistas Independientes y en 1944 logró que el Congreso de la nación aprobara su proyecto de ley que prohibió el anonimato en la prensa.

Durante la dictadura del general Hugo Banzer Suárez, el 9 de noviembre de 1974, se decretó la obligación de la prensa de encuadrar sus actividades al mantenimiento de la paz social y coadyuvar al esfuerzo nacional para el logro de sus objetivos. Por supuesto que los periodistas que no se encuadraron y terminaron en el exilio, la cárcel y el cementerio.

El 9 de mayo de 1984, el gobierno democrático del doctor Hernán Siles Zuazo puso en vigencia el Estatuto Orgánico del Periodista Boliviano, estableció los derechos del periodista a la libertad de expresión, a ser informados e informar, a mantener el secreto profesional, a una remuneración suficiente para una vida digna, a la seguridad social, a una fuente de trabajo a pesar de sus creencias u opiniones divergentes y a ser indemnizado si llegara a ser despedido por su posición ideológica contraria a la del medio. Se dispuso que las faltas éticas fueran puestas en consideración de los tribunales de honor de las organizaciones sindicales o profesionales del rubro y, dependiendo de la gravedad de la falta, que fueran consideradas por la justicia ordinaria.

En 1990 la Federación de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (FTPB) firmó su Declaración de Principios y un año más tarde, el 10 de marzo de 1991, en el X Congreso Ordinario de Trinidad, se aprobó el actual Código de Ética Periodística Boliviano.

En la actual Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia4 se hace referencia igualmente al derecho a la libre información y al derecho de libre expresión de los ciudadanos: las bolivianas y bolivianos tienen derecho “a expresar y difundir libremente pensamientos u opiniones por cualquier medio de comunicación de forma oral, escrita, o visual, individual o colectiva, a acceder a la información, interpretarla, analizarla y comunicarla libremente, de manera individual o colectiva”. Asimismo el segundo acápite del artículo 107 establece: “La información y las opiniones emitidas a través de los medios de comunicación social deben respetar los principios de veracidad y responsabilidad. Estos principios se ejercerán mediante las normas de ética y autorregulación de las organizaciones de periodistas y medios de comunicación y su ley”.

El camino recorrido no ha sido corto, y sin embargo aún existe un vacío normativo en cuanto a la actual realidad comunicacional boliviana y en cuanto a una concepción global democrática del fenómeno de la información y la comunicación. La Ley de Imprenta que rige la actividad periodística del país data de 1925 y no responde al vertiginoso avance tecnológico con el que actualmente tienen que lidiar los medios de comunicación tradicionales (periódicos, radioemisoras y televisoras): la soberanía de Internet y su inminente incursión como medio de comunicación masiva es un hecho que requiere de una nueva legislación.

La ética profesional tampoco puede considerarse como un único y rígido principio en este campo y tanto como los medios de comunicación, debe adaptarse a las nuevas formas del periodismo y a las circunstancias políticas y sociales que en los últimos años han requerido de un periodismo más constructivo, orientador y sobre todo integrador en el caso boliviano. La política tiene mucho que ver en este aspecto, pues ha sido la piedra en la que la prensa ha dado sus peores tropezones en la última década, no nos referimos solamente al hecho de ver convertidos en candidatos presidenciales a verdaderas lumbreras del quehacer periodístico (el caso más claro fue el de Carlos D. Mesa en el año 2002 y el de María René Duchén el 2005; Mesa llegó incluso a ocupar la silla presidencial en el año 2003, sin embargo su gestión fracasó y dio lugar junto a otros hechos a la primera victoria electoral del socialismo en Bolivia), sino también a la toma de posición ideológica que los periodistas han asumido particularmente desde la histórica llegada a la presidencia del primer indígena boliviano, Evo Morales Ayma.

Todavía soy una convencida de que es imposible no asumir una posición política, las personas —sean éstas periodistas o no— pueden perfectamente no conjugar con los principios de un partido político, pero difícilmente podrán considerarse seres apolíticos; el no emitir ninguna opinión es de por sí asumir una. Se respeta la posición ideológica de cualquier ser humano o al menos debería respetarse, pero la primera responsabilidad social del periodista debería seguir siendo la de informar la verdad de manera imparcial y objetiva, y en el caso boliviano el polémico abandono de esta responsabilidad por parte de los hombres y mujeres de la prensa ha alcanzado niveles impensables, tales como el enfrentamiento abierto con el primer mandatario de la nación y otras autoridades de gobierno. La prensa ha dejado de ser un medio informativo para convertirse en un protagonista político que lamentablemente ha descuidado su vocación de servicio.

A nivel internacional los intentos para formular un código de ética periodística se iniciaron en el año 1936 cuando se formularon los principios de la Unión Internacional de Asociaciones de Prensa (Iupa); el intento fracasó porque no reflejaba las opiniones de todos los profesionales activos.

En 1948 surgió una nueva iniciativa para establecer un código de ética fomentada por la Conferencia de la Organización de Naciones Unidas para la Libertad de Información, sin embargo este intento tampoco prosperó debido a los embates de la Guerra Fría, razón por la cual fue eliminado en 1954 por la asamblea general de países.

En 1978 se firmó la Declaración de la Unesco sobre los Medios de Comunicación Masiva, que lejos de establecer un código ético internacional propiamente dicho, se limitó a señalar como tarea del periodismo el fortalecimiento de la paz y la promoción de los derechos humanos.

El 24 de julio de 1979 en Caracas, la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) aprobó el Código Latinoamericano de Ética Periodística. Rescatamos de él las acciones violatorias a la ética profesional:

  1. el plagio y el irrespeto de la ética profesional,
  2. el soborno, el cohecho y la extorsión,
  3. la omisión de información de interés colectivo,
  4. la difamación y la injuria.

En 1983 la IV Reunión Consultiva de Organizaciones Internacionales y Regionales de Periodistas Activos del Mundo en Praga y París emitió diez principios de ética profesional considerados básicos y basados en los códigos de ética profesional nacionales y regionales. El documento propone un comportamiento ético de respeto a la dignidad humana, adhesión a la verdad y a la realidad objetiva principalmente.

El Informe Final de la Comisión Internacional para el Estudio de los Problemas de Comunicación de 1980, conocido como informe MacBride (“Un solo mundo, voces múltiples”),5 define cuatro responsabilidades para los periodistas:

  1. para con los órganos de información y en función de su estructura interna,
  2. responsabilidad social para con la opinión pública y la sociedad,
  3. responsabilidad derivada del respeto a la ley, y
  4. responsabilidad internacional de respeto a los valores universales.

Una realidad de carne, hueso y sangre

El esfuerzo que han llevado a cabo y por el que aún luchan los profesionales del periodismo en pos de códigos y principios éticos que regulen su actividad, protejan la libertad de expresión y que eviten abusos y excesos en su contra, presenta sin embargo profundas carencias en cuanto al cumplimiento de dichas normas, especialmente en lo que se refiere a la protección de la integridad física de los reporteros debido a su labor informativa y de investigación; la libertad de expresión —dicho de otra manera— sigue siendo motivo de crímenes y atentados contra medios de comunicación y sus trabajadores.

Según datos revelados por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en los últimos años en América Latina “han sido asesinados 220 periodistas y la mayoría de los casos aún no han sido resueltos. Los asesinatos han sido causados por guerrilleros, fuerzas militares, delincuencia común, paramilitares y fanáticos, entre otros”. Los últimos casos datan de enero y febrero de 2010, se trata del asesinato de los periodistas mexicanos Jorge Ochoa Martínez, Valentín Valdés Espinosa y José Luis Romero, encontrados asesinados y cuyos casos no han sido resueltos hasta la fecha.

Solamente en el año 2009 un total de 30 periodistas fueron asesinados en América Latina y el Caribe, según informes de la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (Fepalc). La estadística sitúa a México, con 13 víctimas, como el país de más riesgo para el ejercicio del periodismo en la región. A la lista se suman Colombia, con seis asesinados, Guatemala, con cuatro, Honduras y Brasil, con dos, El Salvador, Venezuela y Paraguay, con uno.6

Tentaciones irresistibles o periodistas pusilánimes

El otro lado de la medalla nos remite a los abusos de la libertad de expresión que cometen los propios periodistas. La realidad del periodista como sujeto de necesidades, ambiciones, aspiraciones y hasta tentaciones es un mundo muy particular en el que bien puede hablarse de una ética individual y privada que el periodista no suele compartir.

La ética —dice el periodista y escritor ecuatoriano Rubén Astudillo— tiene que ver con la vocación y formación del comunicador. Depende de su capacidad de sobreponerse a la autocensura, a las amenazas tanto como a los halagos, depende de su capacidad de ser inmune al “estrellismo” a toda costa y a como dé lugar, de la precisión y la imparcialidad de su trabajo. Sin un férreo sentido profesional, la ética está condenada a no ser nada. Los códigos y todas las discusiones en torno al deber ser de la comunicación frente a la democracia, la identidad y la liberación, son ejercicios inútiles.

Astudillo admite que no sería justo exigir un comportamiento ético sólo al comunicador, hay que pensar en una ética del lector o del espectador. Una sociedad ávida de sensacionalismo no es el mejor incentivo para el comunicador honesto. Opera, pues, una doble ética: la del que entrega el mensaje y la del que lo recibe.

En el caso de quien entrega el mensaje se han catalogado como algunas formas de corrupción en el periodismo las siguientes:7

  1. la creación artificial de hechos noticiosos para confundir o distraer la opinión pública y evitar así que temas que sí son de relevancia obtengan la atención que merecen;
  2. las campañas infundadas para destruir la imagen de una persona o grupo que no es afín a la ideología de los dueños de los medios o que amenaza el “status” de los grupos económicos y políticos a los que está vinculado el medio;
  3. la promoción desproporcionada de candidatos a puestos públicos afines con la orientación política del medio;
  4. la presentación descontextualizada de las noticias para distorsionar las conclusiones del público;
  5. la censura sobre temas y contenidos noticiosos que puedan ofender a los anunciantes o al partido gobernante;
  6. las tendencias y acciones para monopolizar la propiedad de los medios de comunicación y el control de las frecuencias radioeléctricas, y la exclusividad de las fuentes informativas;
  7. los cruces y dualidades de periodistas con funciones de relacionistas públicos o promotores en oficinas gubernamentales; y
  8. la complicidad en las regulaciones y prácticas gubernamentales que comprometen la independencia periodística, como las leyes antiprensa o el uso arbitrario de la publicidad oficial.

Otras consideraciones importantes, no sólo ligadas a la ética profesional, se refieren a la situación que ocupan los periodistas en sociedades como las actuales: corruptas, mercantilistas y comerciales, en las que los valores luchan duramente para no perecer en el olvido. Por eso los periodistas no deben verse como indispensables, deben reconocerse como necesarios, que es diferente. A partir de ello, el dilema nace de la propia “autovisión y autoubicación” del periodista en la sociedad: ¿es primero ser humano que periodista o es primero periodista que ser humano? La primera posición parece ser la más acertada. El periodista no tiene que perder su propio centro de equilibrio humano-profesional, pues del primero depende la sociedad en cuanto a la solidaridad y a la propia convivencia social, y en el estricto sentido del segundo término, la dependencia de la sociedad se refiere al derecho de estar informada fidedignamente. Ambas mitades del equilibrio son a la vez dependientes y con autonomía propia, actúan como un sistema. Nadie más que el periodista, en cuyo interior residen ambas posiciones, reconoce la división limítrofe de cada una y el grado de intervención adecuado de una sobre la otra.

Según esta forma de ver la esencia del periodista y de su labor, los códigos y principios de la ética periodística tienen una gran limitación, y es que se ciñen a la dimensión estrictamente material de los periodistas, y por doble partida, porque están suscritos en papeles y porque señalan las normas bajo las cuales deben regirse las actividades externas de los periodistas.

Lo que se intenta poner sobre el tapete es la dimensión interior, íntima y prohibida que tienen los periodistas como seres humanos. En ella radica una ética inexpresable que no es la conciencia, recibe el nombre de moral, que es un constante conflicto por los más mínimos detalles y hasta por las más grandes dificultades. La tendencia no es la de retratar al periodista como un ser sobrenatural, raro, misterioso y diferente, el objetivo se dirige a comprender el muy particular sentido de vida que tiene un periodista. Esta particularización señala el sentido de vida no sólo para aquellos periodistas que tuvieron y aún tienen la suficiente entereza y templanza a la hora de sujetarse con uñas y dientes de la verdad cuando los vientos del interés personal y egoísta soplan sobre sus caras, se refiere también a todos aquellos periodistas que se dejaron llevar por las más suaves brisas, los fuertes vendavales y los verdaderos huracanas de la mentira y la corrupción, porque les queda en el recinto íntimo de esa ética inexpresable (moral) y en su conciencia, que dejaron escritas en las páginas de la historia de las naciones huellas de pulcras verdades o borrones y tachaduras difíciles de eliminar.

El párrafo final

Este breve ensayo cumple con el objetivo de conocer los fundamentos éticos por los que han luchado y aún lucha el periodista en América Latina en general y en Bolivia en particular, cumple también con la intención social de componer el rompecabezas de los periodistas y del periodismo: una labor y unos protagonistas que están viviendo una evidente crisis y que requieren de una profunda y más contundente reflexión acerca de su responsabilidad social, porque el camino de la verdad es sólo uno y no admite atajos.

Bibliografía y fuentes de información

Notas

Otras voces y palabras

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