9 de diciembre de 2009

Bolivia: La hazaña se repite

La realidad ha superado una vez más cualquier análisis estadístico y valoración numérica del voto nacional e internacional, Evo Morales Ayma ha sido reelecto presidente de Bolivia con más del 60 por ciento de sufragios en todo el país, se ha consolidado como único líder y ahora como responsable político y social de la construcción del nuevo estado boliviano que se inició en enero de 2006. Este arrollador triunfo del Movimiento al Socialismo se convierte en un hito histórico a lo largo de 27 años de democracia boliviana, un suceso sin precedentes que no puede sino emocionar e impresionar a propios y extraños. El MAS se ha convertido en el primer partido político nacional que en más de una década ha conseguido no sólo duplicar, triplicar o cuadruplicar su popularidad, sino alcanzar el acariciado sueño de tantos y tantos partidos y candidatos que ahora se enfrentan a la extinción sin vuelta o al olvido encarcelado.

El año 1997 el MAS obtuvo el 3 por ciento de la votación en las elecciones generales, por entonces nadie habría creído lo que hoy ocurre en nuestra siempre inestable política, nadie habría apostado por aquel diputado cocalero que se presentaba en abarcas de caucho en el muy lujoso e inalcanzable palacio legislativo. Hoy el MAS es la principal fuerza política de Bolivia, el primer partido que le ha devuelto credibilidad al sistema político y una nueva esperanza a más del 60 por ciento de la población habilitada para elegir. Ni en sus momentos más gloriosos o exitosos, ni siquiera las coaliciones políticas más caprichosas que nos tocaron digerir han alcanzado tamaña hazaña. No reconocer este hecho raya en el absurdo más extremo y es la continuación de una tara que no nos permite avanzar.

Bolivia ha decidido no sólo dentro de sus fronteras, sino también fuera de ellas, cientos y miles de compatriotas en Argentina, Brasil, Estados Unidos y España le han demostrado al mundo que este país se merece un cambio y que este cambio es posible y no un discurso romántico que ondea una bandera colorada al viento. La masiva participación ciudadana en los nueve departamentos del país a través del voto es otra hazaña democrática inigualable, mérito que confirma que el pueblo boliviano cree en su Estado, en su país, en su conciencia y sobre todo en la franca posibilidad de un presente diferente en el que se reconozca no sólo la individualidad del ciudadano a través de su cultura y su idiosincrasia, sino la influencia y la fuerza de los movimientos sociales.

El resultado electoral de la verdadera fiesta democrática que Bolivia vivió el pasado 6 de diciembre ha colocado al país en el centro de la atención internacional y consolida a Evo Morales como un verdadero estratega político y desinteresado del poder ciego, oportunista y cortoplacista que envenenó y todavía envenena a algunos de los restantes políticos tradicionales, herederos de la política neoliberal que desmanteló a Bolivia no sólo de sus recursos naturales y económicos, sino también de su dignidad y soberanía.

La triste oposición no ha tenido más remedio que reconocer la derrota, asumir el fracaso electoral y por fin reconocer la victoria limpia del candidato presidente. La tarea pendiente de todas las agrupaciones políticas que se presentaron a las elecciones con la ilusión seguramente, de obtener un resultado por lo menos aceptable es la de contribuir con firmeza y ejerciendo crítica constructiva a la superación del país, denunciando sin tregua la corrupción y en su caso, el abuso del poder. Pero una democracia no es sólo una mayoría absoluta, una minoría que se respete o una mayoría que gobierne para el pueblo, es también la confrontación de ideas en busca de una solución, es por eso que para la oposición ha llegado la hora de replantearse su existencia, si esta vale la pena, la tarea pendiente es la de formar nuevos líderes políticos, líderes visionarios y auténticos dinamizadores de la participación social. Asumir la diferencia que en Bolivia es una realidad cotidiana no significa polarización, no debería traer consigo desintegración ni enfrentamiento, debería ser es eslabón que nos identifique y que nos dé la oportunidad de crear subsidiaria y solidariamente.

La tarea más difícil, sin duda, es la que se ha echado al hombro el gobierno de Evo Morales, y es la de desinfectar las instancias públicas de los resabios corruptos que en su momento enturbiaron un proceso de cambio valedero y positivo. Rodearse de bolivianos y bolivianas nuevos y nuevas que buscan un horizonte en común es para la nueva gestión el reto más importante y el más delicado especialmente si se busca marcar la diferencia con gestiones pasadas maceradas de caudillos irremplazables y de roscas inquebrantables y afiladas que no le permitieron al país respirar una democracia que hoy está en la boca y en la mano de todos los bolivianos y bolivianas.

3 de septiembre de 2009

El último show

Sarcófago dorado, muerto negro disfrazado de blanco. Multitudes lloronas, incrédulas y multicolores; lágrimas transparentes, saladas e incontenibles; millones de tristezas para ofrecer el último adiós a una inmensa soledad. Estos ya son sólo recuerdos que pronto se olvidarán. Han pasado ya casi dos meses desde que Miguel huyó definitivamente, sin vuelta atrás, sin lugar a la duda y ni siquiera a la paz.


Una vida plasmada de talento y al mismo tiempo repleta de vacío y quebrantada por una permanente ansiedad de escape, de éxito, de fama, de fortuna. El ardor mediático con el que se habrán de incinerar los últimos restos del artista siguen despidiendo un olor nauseabundo… pobre Miguel, pobres sus hijos (si realmente lo son), pobre su legado (si realmente queda) y su absurda creación.


Se te acabó este mundo, Miguel, se te acabaron los años y los latidos del corazón.

14 de agosto de 2009

“Yo, la reina de sus sueños”



Entrevista a la escritora boliviana Amalia Decker Márquez

Corren los días de la XIV versión de la Feria Internacional del Libro (FIL) en La Paz-Bolivia y aunque la tecnología y las nuevas y modernas formas de comunicación e información ofrecen muchas posibilidades para salvar la kilométrica distancia que me separa de tal acontecimiento, he preferido arroparme con la cercanía que me ha brindado en esta entrevista la autora boliviana Amalia Decker Márquez.

“Yo, la reina de sus sueños” es el título de su última novela, cuyo lanzamiento tendrá lugar este fin de semana en la Feria Internacional del Libro.


Mi Voz Mi Palabra: Amalia Decker es conocida en el ámbito de la comunicación social y el periodismo en Bolivia. ¿Cuándo y cómo te iniciaste como escritora de novelas y por qué?

Amalia Decker: El tiempo que lo puede todo ha dejado mi imagen en el recuerdo de alguna gente. Hace ya algunos buenos años que he perdido el contacto con los medios, incluso he dejado la columna en el periódico. Escribir todas las semanas es una responsabilidad que requiere ser sopesada, sobre todo porque el columnista se convierte en una referencia. Un día decidí poner distancia, pensando que sólo sería apenas un tiempo de reflexión pero aquí estoy cada vez más lejos y sin el impulso de retomar esta actividad a la que un día me entregué con tanta pasión. Mi último contacto con la profesión fue la corresponsalía con el periódico la Opinión de Los Ángeles. Sin embargo, mi alejamiento del periodismo nada tiene que ver con el oficio que hoy colma mi tiempo, mis sueños y la rebeldía que ello supone. El primer encuentro fue catártico, y en ese rito descubrí “la pasión de escribir”.

MVMP: Carmela es tu primera novela, ¿se trata de una obra en cierto sentido autobiográfica? ¿Es Carmela la segunda piel de Amalia Decker?

AD: Sí y no. Es una historia que la tenía atorada en el alma. Como dice el escritor Vargas Llosa: “inventar ficciones es una manera de ejercer la libertad y de querellarse contra los que quisieran abolirla”. Yo quise querellarme contra aquellos tiempos en los que la democracia se vio eclipsada. Trabajé con personajes reales, haciendo ficción sobre una verdad que vivimos los bolivianos y que sería bueno no olvidarla: los tiempos de dictadura. La protagonista recoge mi vida, es cierto, pero ella encarna a otros seres de carne y hueso que vivieron y sufrieron esos tiempos de desobediencia. Por lo tanto “Carmela” es la piel de una generación, y no en sentido arrogante.

MVMP: ¿Qué significó escribir Carmela para Amalia Decker?

AD:
Fue un ejercicio catártico pero con una fuerte dosis de rebeldía. Fue también una necesidad de reacomodar mis penas, mis alegrías y mis frustraciones. Pero también fue una manera de rendirle homenaje a la democracia, ésa a la que no valoramos en tanto no la perdemos. Fue también una forma de decirle un NO rotundo a las dictaduras, a todas, porque no hay buenas o malas.

MVMP: ¿Qué te inspiró a escribir Tardes de lluvia y chocolate?

AD:
Tardes de lluvia evocó otros tiempos. Es un relato que cubre el siglo pasado y comienzos de éste, pasando por los hechos históricos más relevantes del país, pero también pincelando escenarios de una Europa de épocas intensas. Es la saga de una familia de origen italiano que llega a nuestro país cargada de secretos, sueños y claro, un gran coraje a cuestas, como el que hoy cargan bolivianos, ecuatorianos, chilenos y otros latinoamericanos que se ven obligados a abandonar su país. Nadie abandona su lugar porque si. Lo hacen porque probablemente en el suyo sus sueños ya no pueden ser. Pero es también la historia de mujeres fuertes en medio de luchas por las utopías generales. Son voces del pasado. Es el sabor de la infancia y claro es, irremediablemente, el hoy con la carga del ayer. Esta novela ha sido traducida al portugués y publicada en el Portugal por la editora QUIDNOVI. Está en camino la traducción al italiano por la editora “CAIRO PUBLISHING” y su posterior publicación.

MVMP: ¿Qué ofrece Yo, la reina de los sueños a los lectores?
AD:
El intento de asesinato contra la joven esposa de un político prominente es lo que abre camino a una nueva novela llena de amor, odios, miedo y el permanente descubrimiento de un mundo que en el imaginario, probablemente, no es ni la sombra de lo que realmente es: la política. Se destapan en la novela semblanzas de personajes que se mueven en los ámbitos del poder político y económico de una clase social que inventa su burbuja para vivir sin culpas. Sin embargo, cualquier parecido con la realidad es pura casualidad.

MVMP: ¿Amalia, “has abandonado” el periodismo y la comunicación para dedicarte por completo a la actividad literaria? ¿O son actividades que se pueden complementar?

AD:
En estos tiempos de tanto apuro, cada vez tengo menos certezas. No lo sé. Por ahora mi dedicación central es la literatura. En mis ratos de ocio leo y hago collares con cuentas y semillas de todo el país, quizá es una manera de imaginar una Bolivia unida, sin tantos particularismos, donde la raza sea sólo una referencia de nuestra riqueza intercultural, y dónde el género humano sea lo que importe.


A quemarropa:

Una utopía:
Un mundo sin fronteras, sin pasaportes ni pasos migratorios
Un pecado: Tengo muchos
Un sueño: Ser cantante de cabaret por una noche. Sueño cada vez más lejano
Un breve resumen biográfico: Amalia Decker es boliviana, periodista de profesión y escritora de vocación. Fui perseguida política en los tiempos de dictadura, exiliada en dos oportunidades. Fui diputada cuando el país retornó a la vida democrática, y ejercí el periodismo por varios años y en diferentes medios escritos y televisivos. Soy madre de dos hermosas hijas y abuela de una niña preciosa e inteligente llamada Clara, quien me obliga con su imaginación inocente inventar historias a pedido: ella pone a mi disposición los personajes de la historia que debo contar.

Gracias, Amalia, por compartir con Mi voz, mi palabra.

Foto: http://www.alfaguara.santillana.es/upload/autores/2005/424.jpg

13 de agosto de 2009

Diablesas: Patente cultural boliviana

Artículo publicado en La Patria del 13 de agosto de 2009

La polémica apropiación indebida del patrimonio folklórico boliviano no es un tema reciente en la agenda nacional, es una amenaza constante a la que debe hacerse frente sin pausa. El argumento de que Bolivia y Perú comparten en muchos sentidos una misma herencia histórica y cultural es –sin lugar a dudas– plausible y permite entender algunos rasgos comunes de la idiosincrasia de ambos pueblos. El asunto que arde es el de la divulgación indebida de nuestro acervo e inspiración folklórica, el plagio, la anulación de nuestra identidad y no se trata de irse a empellones contra la hermandad de los pueblos y la integración de las naciones; se trata de respetar y hacer respetar los derechos de autor, pues lo mismo mata esta piratería cultural nuestro patrimonio como lo hacen las fotocopias de libros que se venden sin control en las calles del país. Y no se trata de un fanatismo ciego o recalcitrante sin fundamento.

El Carnaval de Oruro ha recibido una de las más altas distinciones internacionales que un evento cultural puede recibir, el reconocimiento como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Y si hablamos de símbolos concretos, la Diablada es un ícono folklórico de nuestro carnaval, un ícono que a su vez cobija el esfuerzo, creatividad y dedicación de artesanos careteros, bordadores, compositores, músicos y danzarines orureños y bolivianos.

Si se observa con atención el “traje típico” que pretende lucir la representante de belleza peruana en el certamen de Miss Universo 2009, saltan a la vista los rasgos no sólo de la vestimenta de la Diablada orureña, sino y sobre todo, los de la figura de la diablesa: Botas, pollerín, pechera, pañuelos de la espalda y la careta. Esta singular figura del averno es una “patente cultural” de la Fraternidad Artística y Cultural La Diablada de Oruro cuya presentación original al público data del año 1992 y cuyo creador es el folklorista e investigador orureño Jorge Vargas Luza.

En el carnaval de ese año la Fraternidad Artística y Cultural La Diablada rompió todos los esquemas y “estrenó” la figura de la diablesa. Difícil olvidar ese sábado de peregrinación, en el que las hermanas fraternas Analy Vargas, Velka Ayala, Aleida Ortuño y Ana Rosa López encarnaron el proyecto y la idea original del fraterno Jorge Vargas Luza. El boceto primigenio que algunos meses antes de la Entrada de Carnaval nos fue presentado como sólo una idea, mostraba la figura de la diablesa vestida con el pollerín y la pechera típicos del diablo, pero estilizados y adaptados a la figura y formas femeninas; corresponde reconocer esta labor artesanal original al bordador orureño Pedro Aquino. El traje se complementaba con las botas de diablo igualmente adaptadas y con tacones. La careta de ojos saltones y gruesas pestañas, coronada con dos turgentes cuernos y un lagarto posado en la frente es asimismo, obra del reconocido caretero orureño Freddy Aguilar Flores. La coreografía de la diablesas fue también el resultado de un trabajo artístico y conjunto que se llevó a cabo con la colaboración de la profesora de danzas Eggy González.

Todo este esfuerzo y dedicación invertidos en el proyecto de las diablesas de la Fraternidad le fueron ofrecidos en primera instancia a la Virgencita del Socavón y son la ferviente prueba del impulso creador que hace del pueblo orureño protagonista del dinamismo folklórico del país, este patrimonio intangible no se puede quedar a la deriva de la usurpación.

Aquel primer año la presencia de cuatro diablesas logró no sólo superar el escepticismo de algunos fraternos sino también conquistar el entusiasmo de muchas más jóvenes orureñas que en el carnaval del siguiente año nutrieron la primera gran tropa de diablesas de la Fraternidad. De aquella idea inicial se desprendió en el año 1993 la figura de la china diabla, otra de las innovaciones de la Fraternidad. Para el siguiente año no sólo la Fraternidad contaba con diablesas, sino todas las otras diabladas de Oruro se dedicaron a fomentar esta auténtica creación orureña.

Esta figura que desde 1992 le ha inyectado una dosis de juventud y energía y que ha realzado la presencia y la participación femenina en la Diablada de Oruro, no ha sido un invento del azar, su autor, Jorge Vargas Luza nos explica que la diablesa representa a “la mujer diablo que personifica a la juventud” ya que dentro del imaginario diablesco, “el mal se hace presente en todas las etapas de la vida, desde la niñez, pasando por la juventud y hasta la vejez”.

Por estas y muchas otras razones, Bolivia no puede permitir que se sigan usurpando las obras de su patrimonio. Este es el momento oportuno para sentar precedentes y hacerle conocer al mundo que el Carnaval de Oruro es en verdad, una obra del patrimonio de la humanidad y que tiene que respetarse y difundirse respetando a toda costa su origen y su autenticidad.

12 de agosto de 2009

„Teufelstanz“: Kulturelle Auseinandersetzung zwischen Bolivien und Perú


Am kommenden 23. August 2009 findet der Miss-Universum-Wettbewerb auf den Bahamas statt, der bekannteste Schönheitswettbewerb der Welt. Die peruanische Vertreterin Karen Schwarz wird dabei in einer typischen bolivianischen Diablo-Tracht auftreten, was nicht nur Aufregung bei den Bolivianern ausgelöst hat, sondern auch offizielle Beschwerden auf internationaler Ebene. Es geht um das Urheberrecht an einem folkloristischen Werk, das als Ikone des Karnevals von Oruro in Bolivien bekannt ist.


Die Diablo-Tracht, die für die peruanische Schönheit ausgedacht wurde, ist ein Plagiat des Originalwerks, das von Jorge Vargas Luza im Jahre 1992 für die Diablada in Oruro, Bolivien konzipiert wurde. Die Diablada ist einer der wichtigsten und originellsten Tänze Boliviens, der auch außerhalb der Landesgrenzen sehr bekannt ist. Die Diablada ist gleichzeitig auch ein Symbol für den Karneval von Oruro, das den Kampf zwischen dem Erzengel Michael, der Candelaria-Jungfrau und den Teufeln symbolisiert.


Diese Auseinanerdersetzung ist nicht neu. Jahr für Jahr werden das Kulturgut und der Kunstschatz Boliviens missbraucht und ausgeplündert, was die bolivianischen Behörden, die für den Kulturbereich zuständig sind, immer wieder versuchen - mit mehr oder weniger Erfolg - zu verhindern. Um dieses Weltkulturerbe immer wieder zu verteidigen, melde auch ich mich zu Wort.


Oruro und sein Karneval


Oruro ist eines der neun Departamentos von Bolivien, das sich auf dem bolivianischen Hochland befindet. Seine Hauptstadt, Oruro, war während der Kolonialzeit und in den ersten Jahren der Republik eines der reichsten Bergbauzentren der Welt, zusammen mit Potosí. Zurzeit ist Oruro die Folklorehauptstadt Boliviens, so genannt nicht nur wegen seines Karnevals, sondern auch wegen der künstlerischen Fähigkeiten seiner Einwohner.


Der Karneval von Oruro wurde im Jahre 2001 von der UNESCO zum Immateriellen Weltkulturerbe erklärt. Diese folkloristische Veranstaltung ist eines der wunderschönsten und prächtigsten Straßenspektakel der Welt. Mehr als 100.000 Touristen aus aller Welt werden jedes Jahr von der Berühmtheit des Karnevals von Oruro angelockt. Sie haben die Möglichkeit, mehr als 20.000 Tänzerinnen und Tänzer in bunten und originellen Trachten und Kostümen auf den Straßen zu sehen.


Der Karneval beginnt am ersten Sonntag im November mit der ersten Tanzprobe, das heißt mindestens 3 Monate vor dem großen Umzug oder der Tanzwallfahrt zu Ehren der Heiligen Jungfrau del Socavón.


Zwischen November und Februar kümmern sich die Tanzgruppen um ihre Kostüme und die Choreographien ihrer Tänze. Mehr als 20.000 Tänzerinnen und Tänzer, von denen viele noch Anfänger sind, nehmen an den Vorbereitungen für den Karneval teil. In dieser Zeit kann man auf den Straßen Oruros immer wieder Tanzproben der Tanzgruppen anschauen. Schon dann werden die Fußgänger von der Musik und den unterschiedlichen Rhythmen erfreut.


Das Karnevalsfest selbst, das jährlich im Februar oder März gefeiert wird, ist eines der wichtigsten heidnisch-religiösen Ereignisse Boliviens. Es hat im Laufe seiner Geschichte seine kulturellen Wurzeln behalten, an Schönheit und Berühmtheit aber noch zugenommen. Zurzeit gibt es ungefähr 60 folkloristische Tanzgruppen, die zu Ehren der Jungfrau Maria del Socavón tanzen. Aber nicht nur die Tänzerinnen und Tänzer sind in Bewegung, sondern auch Hunderte von Handwerkerinnen und Handwerkern, die jedes Jahr mit ihren originellen und wunderschönen Masken und Stickarbeiten überraschen. Diese Handwerker arbeiten wirklich Tag und Nacht, um die Kostüme für mehr als 20.000 Tänzerinnen und Tänzer rechtzeitig fertig zu stellen.


La diablada


Die Diablada gehört wie die Morenada, Caporales, Llamerada, Kullawada, Tobas, Negritos de la Saya, Inkas, Suri Sicuris, Antawaras, Pujllay, Tinkus zu den vielen Tänzen, die während der Wallfahrt oder des Umzugs getanzt werden. Jeder Tanz, jedes Kostüm, jede Choreographie und jede Musik hat eine ursprüngliche und historische Bedeutung.



Die große Wallfahrt beginnt sehr früh am Samstag und dauert bis in die ersten Stunden des kommenden Tages, des Sonntags. Mit den reich bestickten Trachten, Kostümen und Masken tanzen die Tanzgruppen auf den Straßen, wo die mehr als 100.000 Touristen warten. Die Tanzstrecke ist mindestens sechs Kilometer lang und die Tänze dauern ungefähr acht bis neun Stunden.


Die große Wallfahrt endet mit dem Einzug der Tänzerinnen und Tänzer in die Kirche der Jungfrau María del Socavón. Alle Tänzer und Tänzerinnen sind glücklich, zufrieden und dankbar, weil sie ihre Wallfahrt zu Ende bringen konnten. Viele der Tänzer und Tänzerinnen, die zum ersten Mal dabei waren, versprechen der Jungfrau, drei Jahre hintereinander zu tanzen.


Vor diesem Hintergrund ist der bolivianische Unmut darüber verständlich, dass von den Bolivianern hoch geschätzte Symbole ihrer Volksbräuche einmal mehr aus deren Zusammenhang gerissen werden, um damit kommerzielle Schaustellungen zu dekorieren.


Bilder: FACL.

Artikel veröffentlicht in http://bolivien.mediaquell.com/

5 de agosto de 2009

Bolivia...


Estos los caprichosos contornos de mi patria...


Estos los colores de mi tricolor...


Estas algunas de nuestras amargas certezas...


Esta la altura de nuestra dignidad...


Esta la gente más sencilla...


Esta nuestra única utopía...


Fotos: Camilo Cárdenas

4 de agosto de 2009

Quirquincha pionera de la aviación nacional


El Día de la Patria ha sido siempre un buen pretexto para reconocer el significativo aporte de los bolivianos y bolivianas que en días ordinarios pasan desapercibidos. Orgullo inmenso el nuestro –el de las mujeres bolivianas en general y el de las orureñas en particular– de enterarnos con gran satisfacción que el próximo 5 de agosto de 2009 la primera mujer aviadora del país, la orureña Frida Gómez Rossendi, recibirá una de dichas condecoraciones. Es el merecido reconomiento al mérito por haber sido la primera mujer en “culminar un curso de pilotaje en Bolivia, con 33 años de servicio en las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y un récord de servicio de más de 15.000 horas de vuelo”.

Gracias al investigador Miguel Salas y a su reciente trabajo “Oruro, ciudad pionera de la aviación nacional”, los orureños recuperamos la esperanza y reafirmamos la vehemente necesidad de contar con un aeropuerto; entre tanto queda para la historia que fue una quirquincha la primera en surcar los cielos del país.

Datos biográficos

Frida Gómez Rossendi nació en Oruro y fue estudiante del Colegio Santa Ana y actualmente reside en la ciudad de La Paz.

Enlaces relacionados a este tema

http://oruroserespeta.blogspot.com/2009/07/oruro-departamento-de-pioneros-hizo.html

http://lapatriaenlinea.com/index.php?option=com_content&task=view&id=12920&Itemid=32

http://lapatriaenlinea.com/index.php?option=com_content&task=view&id=12242&Itemid=32

3 de agosto de 2009

En defensa de nuestro Carnaval y contra la piratería cultural

Me da bronca que la Miss Perú se presente con un traje estilizado de diablo en el certamen de Miss Universo, me da muchísima rabia, sí. Y no se trata de un fanatismo ciego o recalcitrante sin fundamento. El Carnaval de Oruro ha recibido una de las más altas distinciones internacionales que un evento cultural puede recibir... el reconocimiento como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intagible de la Humanidad. Y si hablamos de símbolos concretos, la diablada es un ícono folclórico en nuestro carnaval, un ícono que a su vez cobija el esfuerzo, creatividad y dedicación de artesanos careteros, bordadores, compositores y danzarines orureños y bolivianos. Se trata de respetar los derechos de autor, pues lo mismo mata esta piratería cultural nuestro patrimonio como lo hacen las fotocopias de libros que se venden sin control en las calles del país.

¿Conflictos? Seguro que van a estar presentes hasta el final de los días, con Chile o con Perú, a lo mejor hasta con Venezuela que también tiene diablos (Los Diablos de Yare), pero si nos quedamos con la boca callada, entonces damos lugar a que este tipo de apropiación indebida del patrimonio cultural boliviano quede impune y sin defensa alguna. El conflicto en este sentido, no tiene porque ser negativo, más bien es una forma de llamar la atención pública internacional, una forma de decir que Bolivia sí existe.

Es triste ver que las embajadas y consulados (no sólo los de esta gestión de gobierno, hablo desde el 2001) que representan al país en el mundo no hacen nada por la promoción de Bolivia como destino turístico cultural. El año que el Carnaval de Oruro fue declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO la Embajada de Bolivia en Madrid-España no tenía ni siquiera un volante informativo, ni siquiera un afiche de promoción de tal evento. Más ejemplos, como boliviana en el exterior siempre tengo que aclarar -y lo hago con gusto- que el Lago Titicaca no sólo es peruano, sino también boliviano. No muchos saben que las ruinas preincaicas de la cultura Tiahuanacota se encuentran en La Paz – Bolivia y que también fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y si hablamos de historia, es ináudito lo que se cuenta fuera del país sobre el conflicto marítimo entre Bolivia y Chile, la desfachatez de decir que Bolivia nunca tuvo mar es, por ejemplo, una aberración histórica que se tiene que desmentir.

En todo caso, yo no me canso y voy a seguir defendiendo lo que es nuestro.

28 de julio de 2009

Del ayllu al municipio Una interpretación de la arena local boliviana[1]

[1]


Artículo publicado en la Revista Especializada: Análisis Político de la Universidad Nuestra Señora de La Paz (Número 11 – diciembre 2005)


Sobre los actores, problemáticas, desafíos y diversos temas municipales existe en Bolivia abundante literatura académica e institucional. Este artículo no pretende por tanto, descubrir la pólvora en ese campo, sino aportar con un punto de vista que permita interpretar el significado y contexto institucional e histórico de la arena municipal en el país en el momento actual.


El hilo conductor de este artículo encuentra base en dos aspectos. El primero está relacionado con el recorrido histórico de los municipios desde su más íntimo origen en los ayllus, pasando por la revolución nacional de 1952, irrenunciable hito histórico a la hora de referirse al rol que juega el nivel municipal en el país y terminando con las Leyes de Participación Popular (1994) y de Descentralización Administrativa (1995), responsables en gran parte de la nueva fisonomía local y municipal boliviana. Para abarcar estas precisiones con un concepto integrador, utilizaremos el de “Arena y Agenda” acuñado entre otros, por el Prof. Claus Heidemann de la Universidad de Karlsruhe, Alemania (Gráfico No. 1).


El territorio que actualmente ocupa Bolivia fue, en los siglos XIV – XV, parte del imperio incaico. El ayllu, organización anterior al imperio inca y que se mantuvo durante éste, constituía la unidad socio-política básica de la organización territorial y estaba conformada por diferentes grupos de familias. La organización que regía entonces, establecía la existencia de una jerarquía de jefes, desde el Purej o Puric, jefe de una familia, hasta el Huno Camayoc, jefe de 10 mil familias.


Los ayllus conformaban distritos llamados “Sayas” y éstas a su vez constituían provincias. Cada provincia tenía una capital y era parte de uno de los cuatro Suyus que conformaban el imperio incaico: Chinchasuyo al norte, Cuntisuyo al oeste, Antisuyo al este y Collasuyo al sur. El gobernador de los cuatro Suyus pertenecía al consejo de Estado cuya sede se encontraba en Cuzco, actualmente en Perú.


Los Ayllus eran considerados no sólo como la base económica y social del imperio incaico, sino también como el centro del trabajo comunitario en el que se destacan principalmente dos formas: la Mita a nivel comunal y la Minga a nivel familiar. Esta segunda forma de trabajo comunitario tenía una fuerte base moral que de alguna manera “obligaba” a los miembros de una familia a prestar colaboración a los de otra. La Minga se concentraba mayormente en el trabajo agrícola, mientras que la Mita ocupaba a los miembros del Ayllu en tareas tales como la limpieza de los canales de riego, administración de parcelas de territorio de comunarios que se encontraban ausentes, la construcción de viviendas para familias recién formadas. Todos estos trabajos se llevaban a cabo en un ambiente festivo y ritual. La organización de estas labores puede considerarse como una primera coordinación de competencias a nivel local y familiar.


Con la colonización española a partir del siglo XVI fue instituida la organización del Cabildo, vieja institución medieval que representaba simbólicamente la libertad y la democracia de la ciudadanía, incluso por encima de la autoridad real según los historiadores Mesa y Gisbert. Esta institución estaba conformada por un alcalde elegido por voluntad popular y otras autoridades designadas por la corona española. El Cabildo era básicamente un consejo que tenía como tareas la jurisprudencia y la administración de los bienes y las finanzas y estaba conformado por un Alcalde y Regidores, entre estos un Procurador, los Alcaldes de la Hermandad (ejercían cargo de policía) y varios alguaciles. Asimismo existía un Escribano o secretario cuya tarea era la de fijar las normas en las nuevas unidades territoriales y administrativas.


Otra de las tareas de los Cabildos era la de organizar la vida de la población, normar la orientación de las viviendas, mantener la limpieza y construir calles. Asimismo los Cabildos tenían como obligación “oír al pueblo”, atender sus demandas y requerimientos y mejorar la situación en hospitales, escuelas, mercados y cárceles. Puede decirse que el Cabildo gozaba de plena autonomía en lo concerniente al mantenimiento de la ciudad. De esa manera fue conformándose la nueva base socio-económica de la colonia, un modelo que a lo largo de la historia se convirtió en un híbrido político-comunal y que por otra parte fue la cuna de las primeras movilizaciones independentistas.


Con la independencia y la creación de la República, el panorama local en el país es trastocado nuevamente. Los municipios como tal son reconocidos oficialmente a partir de la Asamblea Constituyente de 1839. A partir de aquel tiempo los municipios comenzaron a considerarse como procuradores del orden local y sus miembros discutían con los del gobierno central sobre los ingresos impositivos, la construcción de edificios públicos y el derecho de “administrar” las fuerzas del orden como la policía. Los conflictos no sólo estaban vigentes entre los mismos criollos, sino también entre los pobladores originarios cuyos derechos habían sido avasallados durante la conquista y posteriormente durante la república.


Entre 1870 y 1880 se consolida un verdadero régimen feudal en el país, un régimen basado en la completa separación de los indios de sus tierras. Las grandes haciendas entran en apogeo convirtiendo a los criollos y blancos en propietarios de grandes territorios ubicados no sólo en el altiplano sino también en los valles. En la misma época se fomentaron los primeros intentos de descentralización del país, mismos que condujeron a una guerra civil a finales del siglo XIX y que dejó como saldo la separación de los tres poderes del Estado entre Sucre (Judicial) y La Paz (Ejecutivo y Legislativo).


Revolución Nacional de 1952

El siguiente hito histórico determinante en la historia del país y en la futura composición municipal es la Revolución Nacional de 1952, que sin embargo no dejó de ser una revolución inconclusa a decir de James Malloy, que reconoció al indio como campesino, es decir como protagonista agrícola y no aún como parte de la ya abigarrada y dispersa sociedad nacional.


Sin embargo el excesivo centralismo del Estado relegó la tarea de los municipios, misma que era poco clara a decir de Gerardo Berthin. “Durante casi medio siglo, el régimen municipal boliviano estaba regido por la Ley de Organización Política y Administrativa de 3 de diciembre de 1888 y por un decreto reglamentario de 10 de enero de 1903. El poder ejecutivo, a través de sus órganos administrativos regionales o departamentales, velaba por las resoluciones y decisiones municipales, y especialmente por rentas e impuestos”[2].


A mitad del siglo XX el país contaba con 198 municipalidades entre las cuales se destacaban las nueve capitales de departamento. A partir de entonces se da inicio a una cierta jerarquización en el ordenamiento estatal boliviano. Los nueve departamentos estaban divididos en 90 provincias gobernadas por subprefectos, éstos a su vez nombrado por el Presidente.


Hasta la aprobación de la Ley de Participación Popular los municipios todavía no figuraban activamente en el espectro político-administrativo nacional, al menos no como unidades político administrativas que gozaran de cierta autonomía y poder de autodecisión; estaban por el contrario, sujetos a la administración departamental por lo general.


La Constitución Política del Estado de 1967 termina por dotar a los municipios de existencia político-administrativa en cierta medida autónoma y diferenciada de las prefecturas del departamento. En los hechos la dependencia todavía se extendería por un par de décadas más, sólo para mencionar un ejemplo cabe recordar a las Corporaciones de Desarrollo Departamental que se ocuparon de la planificación local del país sin detallar técnicamente las diferencias sustanciales entre departamentos y municipios.


Las leyes de Participación Popular (1994) y de Descentralización Administrativa (1995) sellan el siglo XX boliviano diseñando un nuevo panorama municipal y departamental preñado tanto de inconsistencias político-administrativas, como de falta de coordinación entre autoridades municipales y autoridades sectoriales a nivel departamental; como de nuevos desafíos, particularmente dirigidos al tema de la participación popular.


Ambas normas no sólo son un intento de descentralizar al Estado, sino que le dieron al territorio nacional una nueva fisonomía basada en el municipalismo. Ambas normas establecen una nueva agenda en el país en general y en los municipios en particular, asimismo proponen una nueva arena de actores en la que por primera vez son protagonistas los relegados y discriminados de siempre. La gran carencia radica en los mecanismos de coordinación entre los actores y sus tareas, a lo cual se suma la inestabilidad política reciente. El Gráfico N° 2 sirve para representar de mejor manera la debilidad de los mecanismos de coordinación, especialmente entre el nivel municipal y el departamental. Mientras el nivel municipal y el departamental aparecen fortalecidos por las Leyes de Participación Popular y de Descentralización Administrativa respectivamente, queda latente el vacío institucional y de mecanismos de coordinación existente entre ambos niveles. Las diferentes resoluciones, decretos y otras normas (sin rango de ley) no han sido todavía capaces de complementar adecuadamente ambos niveles. El rompecabezas todavía tiene las piezas sueltas.


Arena y Agenda

Este par conceptual (Gráfico N° 1) establece la existencia de diversos actores, públicos y privados, y las posiciones que estos ocupan dentro de un determinado territorio. La interrelación de estos actores ya sean públicos (con competencias y obligaciones) o privados (con derechos y obligaciones) se da lugar en una Arena que dependiendo del nivel territorial puede ser municipal, departamental o nacional. La Mita y la Minga del tiempo preincaico e incaico representaban también una determinada arena ya sea comunal o familiar en la que las tareas estaban repartidas de acuerdo a cada uno de esos niveles.


En el caso de la Arena nacional, Bolivia cuenta con tres niveles de planificación y cuatro de administración: los tres primeros son el nacional, el departamental y el municipal (sección de provincia), a estos tres se suma el cantonal como cuarta unidad político-administrativa. Este último como nivel inferior de la composición territorial nacional, sin embargo no es la unidad básica de planificación como ocurre en otros estados de Sudamérica[3]. Esta es una particularidad de la administración estatal que no será tratada a fondo en este artículo.


Desde el Ayllu hasta la determinación del municipio o sección de provincia como unidad básica de la planificación se ha constatado la existencia de una Arena y una Agenda indispensables para la ejecución de un plan o de cualquier otro emprendimiento dirigido al desarrollo. Los actores, ya sean personas individuales u organizadas en instituciones, o actores privados y públicos juegan distintos roles en la Arena municipal, ya sea guiados por sus convicciones o sus aspiraciones. Aspirar a las autonomías departamentales es un claro ejemplo.


Los actores públicos munidos de obligaciones y competencias se desempeñan como entidades responsables o entidades ejecutoras de la llamada planificación del desarrollo en Bolivia. El Ministerio de Desarrollo Sostenible es la entidad responsable de la planificación en el país, mientras que las Prefecturas y las Alcaldías cumplen el rol de entidades ejecutoras a nivel departamental y municipal respectivamente.


Los actores privados a su vez se organizan en función de sus convicciones y aspiraciones antes mencionadas, lo que da lugar a la conformación de agrupaciones que tanto pueden compartir características comunes como poner de manifiesto sus contradicciones. En Bolivia la organización de los actores privados en Organizaciones Territoriales de Base le ha dado un nuevo rostro al difuso “pueblo” con el que los gobernantes adornan sus discursos y promesas electorales. Dichas convicciones y aspiraciones han tomado cuerpo y fuerza a partir de la aprobación de la Ley de Participación Popular. La personería jurídica de las OTBs ha dejado de ser un término jurídico e inalcanzable para los campesinos y vecinos de los distintos municipios.


Por último, cabe preguntarse ahora, cuáles son los temas que mueven la Arena municipal, cuáles son las discusiones que promueven la manifestación de convicciones o posiciones contrarias por parte de los actores tanto privados como públicos. El recorrido histórico del municipio como unidad político-administrativa desarrollado en la primera parte de este artículo, da una primera idea del corazón de la agenda municipal: la autonomía y la distribución de competencias y obligaciones entre los distintos niveles territoriales. El otro gran engranaje ha sido y es la llamada Participación Popular que puede traducirse como la toma de conciencia por parte de los ciudadanos de que es posible no sólo reclamar ante las carencias, sino diseñar una mejor forma de vida a través de su participación.


Está claro también que las convicciones y aspiraciones de los actores antes citados son una fuente de intereses diversos cuya consecución da lugar a las negociaciones, cuyo lugar privilegiado se encontraba hasta antes de la Ley de Participación Popular, bastante alejado de los municipios; en el parlamento para citar un ejemplo. Temas de discusión e intereses son los dos ingredientes necesarios para llegar en primer lugar a un disenso, es decir al establecimiento de conflictos y enfrentamientos y por ende para lograr el establecimiento de un consenso. Esto último es pura teoría en el caso boliviano, para afirmar ello es suficiente volver a mirar los turbulentos últimos cuatro años de historia boliviana. La efervescencia social experimentada en ese tiempo ha logrado rebasar el umbral de tolerancia que hasta entonces fue capaz de sostener un sistema político y social que alcanzó la senilidad a la precoz edad de 22 años de democracia, sin embargo el municipio se ha mantenido en pie y se ha fortalecido ante el resquebrajamiento de la arena nacional.


Es así que la arena municipal aparece como un ser vivo en constante movimiento, como la célula básica de la organización territorial nacional y tal como los cabildos en su tiempo, el municipio se está convirtiendo de manera silenciosa, en el embrión de una nueva “independencia”, esta vez interna y que hasta ahora ha sido denominada como autonomía departamental.


Gráfico N° 1: Arena y Agenda

Fuente: HEIDEMANN 2000, (traducción propia)


Gráfico N° 2: Coordinación entre el nivel municipal y el departamental

Fuente: Elaboración propia.


Bibliografía


Berthin, Gerardo. “Evolución de las instituciones estatales”. En: Campero, Fernando. Bolivia en el Siglo XX La formación de la Bolivia Contemporánea. La Paz, 1999.


De Mesa, José; Gisbert, Teresa; Mesa, Carlos. Historia de Bolivia. La Paz, Ed. Gisbert, 1999.


Heidemann, Claus. Methodologie der Regionalplanung: Die erste & einzige erläuterte Bilderfibel der Regionalplanung als erweiterte & vertiefte deutsche Fassung der englischen Urfassung 02/87 mit dem Titel Regional Planning Methodology: The First & Only Annotated Picture Primer on Regional Planning.


López Villegas, Ana Rosa. Die Arena und Agenda der Territorialordnung in Bolivien. Karlsruhe 2004 (Zweites Studienprojekt am Institut für Regionalwissenschaft der Universität Karlsruhe).


López Villegas, Ana Rosa. Informe final de Pasantía en la Unidad de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Desarrollo Sostenible. La Paz, 2004.


Pereira, Juan Ronald. Die Planung auf Gemeindeebene in Bolivien: Einrichtungen und Verfahren. Karlsruhe 2004. (Lizenziatenarbeit am Institut für Regionalwissenschaft der Universität Karlsruhe).


[1] Los términos “Arena y Agenda” forman parte de un concepto acuñado por el Prof. Claus Heidemann de la Universidad de Karlsruhe, Alemania. El Gráfico N°1 muestra con exactitud el concepto.

[2] G. Berthin, 1999.

[3] Los cinco países limítrofes bolivianos cuentan con diferentes formas estatales y divisiones político-administrativas. Argentina y Brasil son estados federales en los que el nivel departamental boliviano estaría correspondido por las provincias argentinas y los estados brasileros. Perú y Chile son estados centralistas con un avanzado proceso de descentralización, ambos están políticamente divididos en regiones. Paraguay, al igual que Bolivia, cuenta con departamentos, sin embargo la unidad mínima territorial paraguaya son los distritos y no los cantones como ocurre en el país.

15 de julio de 2009

La Paz de los 200


Sol de julio, frío de invierno. Se despereza La Paz que nunca duerme, la ciudad viviente… Fluye el Choqueyapu a lo largo de tus entrañas de cemento, esa tu escondida aorta vital que tanto te da vida como te contamina y de a poquito te mata. Te vigila milenario y celoso el Illimani desde su blanca soledad. A 200 años de tu revolución... te festejan y te honran, cuando la paradoja de tu nombre es revolución misma y el contraste de tu esencia, la magia citadina de tus días y de tus noches.

Sol de julio, frío de invierno. Los borrachitos de la Perez amanecen arropados de chaqui , perfumados de tufo y de vómito… congelados. Las caseritas del Lanza preparan las ollas, el calor de los caldos, las llauchas , el plato paceño, la infaltable llajua . Las marraquetas doradas madrugan en las tienditas de barrio con su olor a caliente y su crujiente coraza. Los voceadores de minibús comienzan su cotidiana letanía de nombrarte, La Paz; de armarte y desarmarte, rompecabezas de gritos ausentes de ecos… ecos imposibles en una sonora jungla de colores, de sabores, de rostros, de manos, de azares, de huellas, de altura. Jaula de quejas y quebrantos, de amores y pasiones.

Los jailones de la Zona Sur apenas se enteran del bullicio citadino que en el casco viejo te agobia y te sofoca, resguardados en palacios que nadie podría imaginar como cohabitantes del mismo suelo de los conventillos y las pocilgas que se caen en los cerros y en los lotes sin dueño. Contraste inexplicable que cobija y atrae, por eso cuando el gringo llega, te conoce, se embeleza, se encamota , se cautiva, se embriaga, a duras penas te abandona. Mientras tanto son los propios los que te amenazan, te bloquean, te huelgan, te incendian, te vejan, te aman. ¡Oh, linda La Paz!

Los lustrabotas se encapuchan y se reparten; anónimos y cómplices se diseminan a lo largo de tus arterias y te cosquillean en las esquinas. Los canillitas se han apropiado de tus contornos, te dejan olor de imprenta y manchas indelebles de tinta negra, noticias de tragedia y de gobierno. Son testigos de los andares de tu larguísima historia… Chuquiago Marka aymara, capital de capitales aunque a los “blancos” les dé ataque.

Sol de julio, frío de invierno. Crujen desde temprano las espaldas de los aparapitas de la Eloy Salmón, sudan ya sus hedores las comideras de la Uyustus , se arremolinan los agachaditos al pie de los improvisados toldos. Derramada de misterios y hechizos, tapiada de aguayos y de mantas se extiende colorida la Ságarnaga … fetos de llama, mesas dulces, magias blancas, negras intenciones. El pajpaku en la San Francisco te ha untado los adoquines con grasa de víbora, diente de león, aceite de tortuga… ¡Oh, linda La Paz!

Año redondo te bordan los artesanos de Los Andes , año redondo te bailan, te orinan y te liban los danzantes. Año redondo se enfervoriza y se emputa el trosco de la UMSA , te pintarrajean de verdades las Mujeres Creando, se mimetizan entre tus recovecos los “homos” callando. Ciudad de diputados, de senadores, de ministros, de embajadores… ciudad de todos los encantos.

Atardece… las cholas de Las Cholas apilan los sándwiches, enfrían las cervezas y se hinchan los bolsillos con los billetes de los señoritos de auto último modelo y altoparlantes. Al otro lado de tus límites están las cholas de Las Velas sazonando los anticuchos que habrán de curar las etílicas amarguras del fútbol y del despecho.

A la hora de tus sombras se despiertan los espíritus de la Jaén , tus fantasmas, arrastrando sus cadenas y sus pesares, entonando alaridos estremecedores en busca de La Paz de sus almas, recogiendo a su paso vivos incrédulos y crédulos incautos.

Traviesa reina de los contrastes, abandonada dama de las villas y los pobres, Nuestra Señora de los ricos. Compañera enigmática de la luna, la noche te recorre hace más de 200 años, te desnuda los rincones mágicos relamiendo tus místicas orillas. El mismo sol de hace 200 años irradia tus discordes en perpetua discordia, tus desórdenes, tu carisma.

Miraflores, Sopocachi, San Pedro… río abajo, cerro arriba. La noche volteada, la ciudad de las luces y los neones que compite con el oscuro terciopelo de los cielos. Titilan las estrellas en tu firmamento, fugaces cruzan algunas a lo largo de tu ahuecado lecho. Achumani, Irpavi, Obrajes, Los Pinos… se me olvidan tantos nombres, tantos anónimos recuerdos. En El Prado se levantan cual púas los incontables edificios que te hacen moderna y apretada, las calles que suben y las que bajan, las que serpentean por tus curvas sembrando caos, estrés y desconfianza.

Más nada sé de ti y de tus embaucadores misterios ¡Oh, linda La Paz! La ciudad de los 200, de todos, de nadie… mi ciudad prestada.








Fotos: Camilo Cárdenas M.

7 de junio de 2009

ENCUESTA IMPORTANTE
Para quienes quieren ejercer democracia aun estando lejos del país


Nayra Vacaflor y Harold Mendoza, ambos comunicadores sociales, actores y blogueros bolivianos llevan a cabo una investigación sobre los usos de las tecnologías de información y de comunicación (TIC) en el caso de los migrantes bolivianos en el extranjero. Esta idea nace a partir de la aceptación de un artículo científico que será presentado en el Simposio Internacional "NETSUDS 2009 Políticas y modos de apropiación de las TIC en el Sur" (www.gdri-netsuds.org) organizado por la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Bordeaux, Maisons de Suds, SEAN, CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica de Francia), Grupo de Investigación Internacional (GDRI).

Para estos investigadores de la comunicación, las diferentes diásporas bolivianas que se crean en el mundo entero coexisten en diferentes temporalidades y cambios simultáneos entre el país de origen y el país “extranjero” de residencia. Estos cambios se ven afectados por la confluencia de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (NTIC) y otros fenómenos globalizantes. Estas características migratorias pueden, de una u otra manera, estar ligadas a los diferentes acontecimientos sociales, políticos o culturales del país de originario.

En este trabajo investigativo se interesan en profundizar un aspecto de derechos humanos[1] por ende político y social, ligado al país de origen. En el mes de diciembre 2009 Bolivia atravesará por primera vez uno de los eventos más importantes en términos democráticos: el voto del ciudadano boliviano en el extranjero[2]. Siendo, Bolivia un país caracterizado por las mayores participaciones ciudadanas en procesos democráticos del mundo entero[3], el voto en el extranjero es un fenómeno que no puede dejarse de estudiar, sobre todo desde el punto de vista del migrante boliviano. Para Vacaflor y Mendoza, este fenómeno debe entenderse también desde un punto de vista mass-mediático y conocer cuáles son los principales modos de apropiación de los medios de comunicación del migrante boliviano en este nuevo proceso. El voto en el extranjero debe articular, según los autores, les efectos integradores y disolventes de los TIC, con otros procesos de unificación y atomización generados por los cambios y los flujos migratorios. Esta nueva “cultura de la migración”, es reestructurada de varias maneras al ceder un protagonismo a las TIC en su vida cotidiana.

Para la metodología de investigación se basan en una técnica de recolección de datos ciber-antropológica que poco a poco va ganando espacio en las investigaciones científicas de diferentes áreas, sobre todo, en temas de migración. El trabajo que presentan está basado en lo que han denominado: encuesta on-line estandarizada. Para ello, invitan a todos los blogueros bolivianos mayores de edad, viviendo el extranjero para colaborar con dicha investigación.

Encuesta aquí!

Para cualquier información y/o consulta: tic.investigación@gmail.com

¡Un saludo cordial!



[1] Art. 21, Déclaration universelle des droits de l’homme in http://www.un.org/french/aboutun/dudh.htm

[2] Un logro de la reciente Nueva Constitución Política del Estado Boliviano. Véase Art. 14 capitulo I Disposiciones Generales in http://www.repac.org.bo/html/constitucion/articulo_14.html

[3] 75% de la participación desde la vuelta a la democracia (1980). Este porcentaje no toma en cuenta los últimos referéndums, revocatorios y elecciones municipales del país in http://www.cne.org.bo/centro_doc/bol_estadistico/bol_est7_III.pdf

19 de marzo de 2009

Al nonagenario guardián de Oruro



Oruro no puede pensarse ni imaginarse sin la algarabía sin igual de su carnaval, sin su ardorosa pasión por la “V” azulada, sin la blancura imponente de su Sajama y –fuera de toda duda- sin su entrañable e histórico matutino “La Patria”. Hace un par de días he tenido nuevamente, la oportunidad de hojear el periódico de tinta y de papel, “de carne y hueso” diría, apelando a la metáfora que me permite encarnar a “La Patria” como el corazón de Oruro y de los orureños. Un compatriota que acaba de retornar de Bolivia a Alemania me trajo una edición de domingo como encargo especial; mirando sus páginas se hace difícil no recordar las primeras ediciones que guarda mi memoria: el periódico en blanco y negro, infaltable los domingos, ausente los lunes, imprescindible en los carnavales. Oruro no puede contar con mejor testigo de sus días, tanto los del auge minero de principios del siglo pasado, como los de defensa incondicional y permanente de su dignidad.


Para un quirquincho fuera de su arenal leer “La Patria” se trata de una ocasión que revive las nostalgias y alegrías de su ciudad natal, todas ellas contenidas en las páginas del periódico que este 2009 cumple 90 años de vida y permanencia en el difícil oficio de informar. Nueve décadas han pasado fortaleciendo la lucha y reivindicación de un pueblo que merece avanzar y crecer y que cuenta con un vocero irreemplazable y digno guardián de su historia y de su realidad. Se trata de casi un siglo de existencia durante el que la historia del periodismo nacional ha visto nacer y perderse en el ocaso a más de un medio de comunicación, porque no es secreto que en los tiempos que corren la prensa escrita tiene el desafío diario de llegar a los lectores compitiendo arduamente con otros medios cuya rapidez y accesibilidad crecen sin pausa.


Gracias a la globalización entre otras tantas razones, los orureños que no podemos adquirir la edición del día en las esquinas de la Plaza 10 de Febrero acudimos a la página web del matutino (www.lapatriaenlinea.com) que se ha convertido en una ventana virtual que mira a nuestra tierra y a nuestra gente, que nos acorta la distancia y nos acerca a la tierra, y a través de la cual constatamos con orgullo que “La Patria” sigue siendo la fiel defensora de los intereses de Oruro y de los orureños.


90 largos años han transcurrido desde que el Sub-decano de la prensa nacional inició sus ediciones, casi un siglo de ser testigo de la patria y de su historia y de vivir junto al país los acontecimientos sociales, políticos y culturales que le han cambiado el rostro a Bolivia. Valga el homenaje, el reconocimiento y el agradecimiento no sólo a quien fuera su primer director y uno de sus fundadores en el año 1919, Don Demetrio Canelas sino también a todas las generaciones Miralles que continúan haciendo de “La Patria” la voz de Oruro. A todos los periodistas y trabajadores que permiten que “La Patria” circule día a día y sin frontera alguna en el corazón de los orureños.

Otras voces y palabras

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...